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Por Elías Farache S.
La complicada trama de Israel y los palestinos parece trancada por los llamados asentamientos. El Gobierno que lidera Biniamín Netaniahu no quiere suspender la construcción en los llamados asentamientos por razones atribuibles a “crecimiento natural”. La posición del presidente Obama y de los europeos es congelar totalmente la construcción en los asentamientos.
A todo esto, ¿qué son los asentamientos, también llamadas colonias israelíes?
Cuando Israel ganó la Guerra de los Seis Días, en junio de 1967, se anexó los territorios de Cisjordania que estaban en manos de Jordania, y los de Gaza que estaban en manos de Egipto, desde 1948. En esos territorios debió haberse fundado el Estado palestino.
La aspiración de palestinos, jordanos, egipcios y demás países árabes, vecinos o no de Israel, era que este último desapareciera para dar lugar a un Estado palestino entre el Mar Mediterráneo y el Río Jordán. En otras palabras, no reconocimiento del Estado judío aprobado por la ONU el 29 de noviembre de 1947.
A partir de 1967 algunos israelíes, avalados a veces más y a veces menos por los Gobiernos de turno, se sintieron en el derecho y/o obligación de habitar en las zonas de Cisjordania y la Franja de Gaza.
Después de todo, era la primera vez en 2.000 años de exilio por expulsión, que los judíos tenían soberanía o control sobre el territorio que fue una vez el Reino de Israel y/o el Reino de Judea. Además, varios derechos parecen sumar esta pretensión: el derecho religioso de la promesa divina a los patriarcas y profetas, el derecho histórico de presencia nacional, el derecho internacional que avaló la ONU, el derecho que da el salir victorioso de un conflicto bélico y, más aún, si en este conflicto parecían tenerse todas las de perder.
En los territorios de Gaza, una minúscula franja hacinada de población, que Egipto no quiso aceptar en devolución en el armisticio de 1967 y el general Moshé Dayán recriminó a sus subordinados por haberla doblegado, los asentamientos llegaron quizás a un par de decenas de miles de habitantes. En una población de más de un millón de palestinos una veintena de miles resulta una proporción irrisoria. Dejando de lado las motivaciones ideológicas de los mal llamados colonos, ¿no fue nunca procedente que la Autoridad Palestina o el Gobierno de Hamás aceptaran o propusieran que toleraban la presencia de judíos en su territorio, como residentes extranjeros o como minoría tolerada?
En agosto de 2005, luego del gran viraje ideológico de Ariel Sharón, se procedió a la evacuación de todos los israelíes en Gaza. La región se convirtió en algo así como la primera región libre de judíos del mundo
En la Cisjordania, habitan un par de centenares de miles de judíos israelíes en las mal llamadas colonias o asentamientos. La mayoría de ellos, en zonas alejadas de centros urbanos. Igualmente, la población israelí o judía es proporcionalmente muy inferior a la población árabe. Actualmente, pareciera que la intención israelí es permitir construcciones solamente debidas al “crecimiento natural” de la población. Esto es algo así como permitir que, debido al aumento demográfico, se amplíe un acueducto, o se construya una casa para albergar a los hijos que ya abandonan el hogar, o se hagan habitaciones nuevas para los recién nacidos
De igual manera que para con la Franja de Gaza, uno se pregunta si el eventual Estado palestino, que ya existe de hecho por duplicado (uno en Gaza bajo el Gobierno de Hamás y otro en Cisjordania bajo el gobierno de la Autoridad Palestina), no va a permitir la presencia de israelíes ni de judíos en su territorio. Si de equidad se tratase, estos judíos en territorios de Cisjordania habrían de ser al Estado palestino, lo que los árabes israelíes al Estado de Israel: una minoría nacional con derechos electorales, incluso participación en la Asamblea Legislativa o Congreso, y eventualmente cargos en el Ejecutivo. Así como los árabes israelíes en Israel, y aún cuando estos últimos expresan una lealtad incondicional con sus hermanos palestinos. Equidad y criterio es lo que se aplica.
Es probable que no sea esta la aspiración de los judíos israelíes asentados en la Cisjordania, como no la fue ni es la de los árabes israelíes en Israel cuando se creó el Estado judío. Pero estos son los criterios y políticas de Estados que se rigen por el derecho y la justicia. Nunca se ha visto que sea una opción de quienes defienden a rabiar y sin rabiar los derechos del pueblo palestino. El presidente Obama se refiere a la desmantelación de asentamientos, los europeos a lo mismo, la izquierda israelí igual. ¿Están todos de acuerdo que Cisjordania, al igual que ya es Gaza, debe ser una zona “libre de israelíes judíos”? ¿No es esto un “transfer” brutal de población y violación de derechos humanos?
Una vez más aplica aquello de decir que el Estado judío es al concierto de las naciones del mundo lo que el judío fue a las sociedades prejuiciadas de antaño (cuidado si no de ahora también).
Equidad y criterio. Ojalá se aplicara para todos igual.

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