Entrevista a Jacqueline Goldberg, ex directora de NMI

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Con doce años ejerciendo el periodismo en la comunidad judía de Venezuela, Jacqueline Goldberg pone fin a una etapa en su carrera profesional, luego de deleitarnos cada semana con sus artículos, ediciones, entrevistas y reportajes que han documentado parte de la historia comunitaria.
Jacqueline empezó siendo una colaboradora (1998), luego redactora (1999), subió a jefa de redacción (2000) y finalmente dirigió el semanario Nuevo Mundo Israelita (2008-2011), y aquella chica judía nacida en Maracaibo, en 1966, y que “no había tenido contacto con la comunidad” hasta 1998 –a pesar de haber estudiado en el Colegio Bilú de la comunidad hebrea de Maracaibo- desde el pasado 10 de marzo de 2011 se despide de sus funciones directivas en el semanario comunitario.
En una entrevista con la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV) Goldberg, quien es licenciada en Letras en la Universidad del Zulia y Dra. en Ciencias Sociales en la Universidad Central de Venezuela (UCV), nos cuenta sobre sus vivencias en el periodismo comunitario.
¿Cómo fue su “entrada” -por decirlo de alguna manera- a la comunidad judía en Caracas?
Me mudé a Caracas en 1991 para trabajar en el museo Alejandro Otero, luego en el Instituto Armando Reverón y después trabajé en la Revista Exceso. No había tenido contacto con la comunidad hasta 1998 cuando fui invitada a un evento de la CAIV. En ese evento organizado por Atanasio Alegre fui invitada a dar una ponencia. Más o menos esa fue mi entrada a la comunidad, para que los correligionarios supieran “quién es ésta”, y que yo dijera: “bueno qué chévere es esto”.
¿Y tu primer contacto con Nuevo Mundo Israelita?
Muy poco después de este evento me llamaron para empezar a colaborar con NMI. El 1 de febrero de 1999 empecé a trabajar como redactora, ese año todos los Dossier fueron míos, todas las páginas centrales. Ese mismo año quedé embarazada y volviendo de mi post parto, en junio de 2000, me llamó el director Gustavo Arnstein para ser jefa del departamento de redacción, hasta enero de 2008 cuando comencé a ejercer como directora.
Muchas experiencias ¿qué nos puedes contar: una vivencia, reportaje, experiencia en especial?
Sobre todo en situaciones difíciles en el Estado de Israel, como las Intifadas, cuando uno sentía que desaparecían esos miles de kilómetros que separan a Caracas de Tel Aviv o Jerusalén, y había esa tensión de qué es lo que está pasando, qué se publica y que no. Y esperar hasta última hora para editar la publicación.
Yo estaba aquí cuando las Torres Gemelas en 2001. Fue el primer día de colegio de mi hijo, de preescolar, y yo pendiente de cómo se sentía y pues cuando llego a NMI veo en vivo por TV cuando el primer avión se había estrellado en la primera Torre.  Recuerdo que ese día por medidas de seguridad nos retiramos del trabajo por una supuesta amenaza de atentado. A nivel mundial se tomaron esas medidas.
¿Algún personaje en especial que entrevistaste?
He entrevistado a personas excepcionales en MNI. Puedo recordar ahora una entrevista en Nueva York a Moisés Kaufman cuando él ya tenía una gran fama, justamente lo acababan de nominar al Premio Emmy Awards; fue una entrevista maravillosa y encantadora. Además de la sensación de que mi trabajo me estaba llevando a Nueva York. También cubrí en Argentina una reunión con el Congreso Judío Latinoamericano, aproximadamente en 2002. Fui también a Israel a hacer un curso en Yad VaShem en Jerusalén y una segunda vez, entrando a la dirección del semanario, cuando fui con el Keren Hayesod a la “Marcha por la Vida”; yo que he escrito tanto sobre el Holocausto y los sobrevivientes, y pues si no fuera por el NMI no hubiera podido asistir a esta experiencia tan maravillosa.
¿Cuántas páginas crees que has escrito?
No recuerdo del todo, han sido muchas, algunas firmadas por mí, otras editadas. Pero si contamos mi página de opinión en estos últimos tres años han sido unas 144, cada semana de publicación.
¿Recuerdas una entrevista o pauta difícil de cubrir o con alguna anécdota?
Estaba empezando y me tocó entrevistar a la pareja de médicos Holz, quienes fueron los creadores  del Instituto Nacional de Higiene, evitaron el ingreso de la talidomida en Venezuela  y  fundaron el Centro Nacional de Farmacovigilancia. Recuerdo que esa entrevista fue un poco difícil porque ellos hablaban muy bajito, estaban muy mayores, y pasé horas transcribiendo esa entrevista porque no escuchaba bien lo que me decían. Al poco tiempo de esta entrevista lamentablemente murieron estas personalidades de la comunidad y de la medicina venezolana. Recuerdo que me alagaron mucho por esta entrevista.
¿Que nos cuentas sobre las entrevistas a los sobrevivientes?
Son muy impactantes las entrevistas a los sobrevivientes del Holocausto, siempre termino llorando junto a ellos.
También te has encargado de realizar las entrevistas de los tres tomos “Exilio a la Vida” ¿cuántas han sido?
125 entrevistas en total.
¿Qué te impactó?
Yo tengo la idea de que en estos tomos se ha tratado de un sólo libro, porque termina siendo como una voz colectiva sin nombres y sin rostros. Hay entrevistas como la de la Sra. Morgenstein donde ella habla de canibalismo en los trenes que salen de Auschwitz, yo pensé en algún momento que ella iba a eliminar esto, pero no fue así. Muy impactante para mí, porque nadie se atrevía a decir esto.
¿Cuál es el tema o tópico más complicado de cubrir en NMI: Israel, el antisemitismo?
No creo que hay temas complicados, todos los temas son álgidos, en cualquier tema puedes meter la pata, pero bueno sí, en las cosas que tienen que ver sobre Israel por la situación que vivimos acá en Venezuela el tema se hace delicado. También el asalto a la sinagoga Maripérez en 2009 fue muy delicado; en redacción estábamos pegando carreras y además conseguimos opiniones y defensas de personas ajenas de la comunidad que me enviaron correos por Facebook y Twitter y se solidarizaron con la comunidad judía.
¿Cómo está en la actualidad el NMI?
Creo que es un semanario muy saneado desde el punto de vista administrativo, gerencial y editorial, y claro con mil cosas que mejorar. Es un semanario que se autofinancia con la publicidad, estamos en una época muy complicada, con falta de algunos recursos. Por ejemplo, nosotros deberíamos estar suscritos a las agencias de prensa internacionales -con fotografías y textos- porque lo necesitamos para las publicaciones. El semanario en general está en muy buenas manos.
¿Qué legado y cambios trajiste en tu dirección?
Yo cuando entré se hizo un cambio gráfico, en primer lugar para hacerlo más llamativo y moderno, y se anexaron páginas que antes no se publicaban como de Rock, Salud, Tecnología. Temas que le puedan interesar a cualquier público, a un chamo o a un señor mayor, judío o no.
¿Cómo ha sido la recepción de la comunidad?
Siento que es mi humilde y pequeño legado al periódico, hemos tenido un buen “feedback” de nuestras publicaciones, mejoras y contenidos.
¿Qué cambios crees que vienen?
Estoy seguro que el nuevo director Sammy Rosembaum lo va a hacer muy bien, tiene la experiencia para ello, además de que cuenta con un post grado en ciencias políticas y va a manejar muy bien la situación con Israel y si a esto se le suma todo lo que se ha mejorado y se ha venido haciendo no tengo dudas de que va para mejor.
¿Cuáles son los retos? ¿la era digital?
Sammy tiene planes de potenciar las posibilidades en Internet, aún no contamos con un departamento Web. Hay que ingresarlo en las redes sociales, hay que hacerlo circular mucho más. A pesar de todo ello tenemos un número de visitas en nuestra Web
www.nmidigital.com donde evidenciamos que muchos venezolanos entran.
¿Qué le dices a la comunidad?
Estoy muy agradecida, he sentido muchísimo afecto y apoyo, mucho respaldo y piropos por esos cambios que el semanario dio, y finalmente ese es el único estímulo que uno tiene, en fin, el sueldo uno se lo gasta en el supermercado, y cada vez que recibíamos una llamada de felicitaciones pues yo corría a redacción y felicitaba a los muchachos por su trabajo. Me hace muy feliz que la gente disfrute su periódico, que pelee porque no le ha llegado, que lo busque en la sinagoga. Esta es la satisfacción que tenemos semana a semana.
Y en cuanto a tus nuevos proyectos…
Voy a estar trabajando por mi cuenta, seguiré haciendo libros, he realizado varios para la comunidad y me gustaría hacer otros. Yo soy una escritora, una poeta y pues lo que tengo es que realizar mis proyectos, artículos, trabajos en portales que me están pidiendo.
Por Abel Flores
Fotografía: José Esparragoza
Fuente: CAIV

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