Amelek, su creencia en D-s y su deseo de vencerlo

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Por Rabino Iona Blickstein
Amalek creía que todos los hechos ocurrían por casualidad. “Recuerda lo que te hizo Amalek…. Cuando te encontró (por casualidad) en el camino“, (Debarim 25: 17-18) explica Rashi: “karja “viene de la palabra “mikre”, casualidad (Rashi) Amalek argumenta que todo es casualidad, por casualidad el agua se volvió sangre, por casualidad vinieron las ranas, y por casualidad también las aguas se partieron, todo es casualidad. Todas las naciones del mundo escucharon sobre la ruptura del Mar de los Juncos, “Escucharon pueblos y se aterraron, el horror se apoderó de los habitantes de Plashet. Los Jefes de Edom quedaron confundidos. (Shemot, 15:14-15). Edom era el abuelo de Amalek, también él se llenó de miedo cuando escuchó lo que sucedió con el Iam Sus, todos se estremecieron y se impresionaron, entendieron que no debían que “meterse” con el pueblo de Israel, porque HaShem los rige con otros parámetros, bajo una dirigencia sobrenatural. Solo uno de ellos no se emociona, ¡Amalek!, Amalek dice, que todo era casualidad. Sí, hubieron diez plagas, y sucedió la ruptura del mar, pero era solo casualidad. Se puede de todas maneras pelear contra Israel. “Vino Amalek y peleó con Israel en Refidim” (Shemot, 17:8).
Refidim era la última estación de Israel en el desierto, antes de llegar al Monte Sinaí. ¿Por qué eligió Amalek Refidim para atacar a Israel?, porque la meta de Amalek era impedir la entrega la Torá. El sabía que Israel recibiría la Torá, y deseaba impedirlo. Cuando Israel se cercara al Monte Sinaí, era el momento indicado para pelear contra ellos, para impedirles que recibieran la Torá.
Nos preguntamos: ¿Si Amalek no cree en la existencia de HaShem por que impedir la entrega de la Torá? ¿Qué le importaba a él si Moshé bajaba del Monte con las tablas, y los Diez Mandamientos grabados en ellas? Según él las tablas no son hechuras de D-s, y la escritura grabada en ellas, tampoco, Moshé fue quien tomó las piedras del Monte, él fue quien las labró y escribió los Diez Mandamientos, entonces cual es el problema de Amalek? ¿Por qué tiene que atacarlo?
La respuesta es que Amalek cree en la existencia de D-s, pero el “no es temeroso de Elokim” (Debarim, 28: 18) él cree en Elokim, pero no le teme. Según él, se puede ir contra la voluntad de D-s y pelear con El. Cierto que en el Iam Suf, en el Mar de los Juncos, El, venció, pero no tiene que ser siempre así, alguna veces El “gana”, y a veces Amalek puede ganar también, porque todo es “casualidad” en el mundo, y no tiene que ser siempre que la voluntad de D-s sea la que predomine. El cree que la Torá tiene su origen en el cielo, pero piensa que se puede impedir que sea entregada.
El sucesor de Amalek es Haman, como Amalek, su abuelo, también Haman cree que D-s existe , el juega a que la suerte le predijese para cuando el cielo estaría de acuerdo con su plan de exterminio de los judíos, y su corazón se llena de alegría cuando la suerte cayó en el mes de Adar , porque en Adar murió Moshé. Según su opinión es una señal del cielo que aseguraría que su plan fuera un rotundo éxito. (Meguila. 13:2)
Como su abuelo Amalek, también piensa que puede vencer a HaShem. El dice sobre D-s: “Ya es viejo, y no puede hacer nada” (Ester Raba, 7:13). “Cierto es, que pudo vencer a Egipto y también logró hacerlo con Sisra y los otros enemigos de Israel, todo eso fue cuando D-s era todavía joven y tenía fuerza, pero hoy día esta ya viejo y sin fuerzas. Como prueba vean como Nebujadnetzar incendio el Sagrado Templo de Ierushalaim y no le pasó nada, parece ser que llegó el tiempo y podremos luchar contra HaShem”, así pensaba Haman.
¡Qué equivocado estaba Haman! El pensaba que podría luchar contra HaShem, o que El Santo bendito sea estaría de acuerdo con exterminar a Su pueblo. En su último día cuando están por colgarlo del árbol entiende por fin que la Divina Presencia lo mide de la misma manera que él medía. Haman quería colgar a Mordejay, y ahora el colgado era él, También después de su muerte, sus hijos no se arrepienten y son finalmente colgados.
¿Será esta la suerte de todos los enemigos de Israel?

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