La globalización del antisemitismo

Ataques israelíes
20/05/2011
Entre el horror y el terror
24/05/2011

Por Dr. Guido Maisuls
"Pensaba que el antisemitismo murió en Auschwitz. Ahora sé que sólo los Judíos fallecieron allí" (Elie Wiesel).
¿Cómo explicar, tantos años después, con tantos esfuerzos hechos para rescatar, desarrollar, difundir la memoria de la Shoah, un incremento de actos antisemitas? ¿Cómo explicar este incremento después de la Shoah misma? ¿Que catástrofe será necesaria para erradicar el antisemitismo? Estas preguntas son de Elie Wiesel.
Suponíamos que la experiencia del Holocausto pondría fin al antisemitismo, pero no fue así. Hay quienes niegan el Holocausto, que van desde David Irving, historiador revisionista inglés: "Si fuera cierto que Hitler ordenó el exterminio sistemático de los judíos, ¿cómo es posible que hayan quedado tantos?", hasta Ahmadinejad, presidente de Irán: "hay que borrar a Israel del mapa".
Lo que ocurre es que el antisemitismo no se ha ido, siempre ha estado, siempre adaptandose a los nuevos tiempos, siempre evolucionando; tras un tiempo de aparente calma, a causa del Holocausto, volvió para quedarse en los nuevos tiempos, los tiempos de la globalización del antisemitismo.
Durante el periodo del antisemitismo cristiano, la Iglesia católica difundió la certeza de que los judíos, como asesinos de Cristo, eran los verdaderos representantes del mal. En un periodo posterior, durante los siglos XIX y XX, el antisemitismo adoptó un aspecto más laico y racista, mostrando a los judíos como una estirpe enemiga de la Humanidad.
Los árabes aportaron lo suyo adoptando el clásico antisemitismo europeo y lo expandieron renovado por el mundo a través de las Naciones Unidas, de las instituciones de derechos humanos, de la izquierda progresista, etc.
El antisemitismo globalizado ahora se orienta hacia el mundo, mezcladose con el antiamericanismo, con el antioccidentalismo. Existe una increíble confluencia de fuerzas de izquierda, de extrema derecha, de movimientos anti-globalización, de entidades pacifistas, de grupos "pro-palestinos" y con el infaltable aporte del auto odio judío de hoy: Dror Feiler valoriza en su escultura el terrorismo palestino, Noam Chomsky defiende a los negadores del Holocausto y desarrolla amistades con la Hezbollah. El profesor israelí Menajem Klein declaró en Europa que "la creación de Israel fue una catástrofe". Profesores de la universidad de Tel Aviv solicitaron un boicot mundial contra las academias israelíes (de las que ellos reciben sus salarios).
El antisemitismo se transmite ahora instantáneamente a todo el mundo, vía Internet y televisión, con el mito de historias terribles de palestinos que sufren de la opresión y del genocidio israelí y todo disimulado con el nombre de antisionismo.
Hoy la vision antisemita se centra en la leyenda del Rambo israeli que ha reemplazado al Shylock de Shakespeare, el estereotipo del judío avaro y maligno del antisemitismo tradicional se ha convertido ahora en el hebreo que somete, oprime y mata con su poder político, económico y militar a esos "sufridos palestinos" con su pretendida ambición de dominar al mundo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.