Septiembre 2011: Declaración del Estado Palestino en la ONU

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Por Elías Farache S.
El estado palestino será declarado en Septiembre de 2011 en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Un lobby muy fuerte, que presenta situaciones pero no explica causas ni consecuencias logrará que se declare un estado árabe palestino en el 2011, el mismo que debió proclamarse en 1947 o 1948 cuando se declaró el estado judío de Israel.
63 años después, la razón del conflicto entre árabes y judíos sigue siendo la misma: los árabes no reconocen el derecho de los judíos a un Estado judío. Simple y cierto. Todo lo demás es elaboración para esconder esta posición, a veces para justificarla.
Al no reconocer el derecho de los judíos a un Estado judío, quienes así se manifiestan buscan y encuentran otras muchas razones para sustentar su posición. Los más sinceros, en su negativa, niegan la historia judía en la región donde se asienta Israel. Así, los reinados de Saúl, David y Salomón, por citar los reyes más emblemáticos, son ignorados. El Templo de Jerusalén y sus dos destrucciones, la importancia del lugar y el respaldo histórico que da el cristianismo son pasados por alto, cuando no negados.
Otros, se pasean por absurdas posiciones que disfrazan su negativa a aceptar la existencia de un Estado judío: optar por un estado binacional, por una confederación que respete la eventual minoría judía.
Casi todos la emprenden contra el sionismo. El sionismo es el movimiento de liberación nacional del pueblo judío, que tiene como objetivo la creación de un estado judío en las fronteras históricas del Israel bíblico con las modificaciones de rigor que exige la actualidad. De esta definición tan sencilla, se han inventado tantas mentiras escalofriantes e infundadas, que no vale la pena insistir en ellas. Eso sí, siendo el sionismo una invención judía, con adeptos judíos y con el éxito a cuestas de haber fundado un Estado judío viable, vilipendiar al sionismo constituye una muy buena forma de judeofobia, antijudaísmo y/o antisemitismo, muy bien disfrazada …por los momentos.
El mundo árabe que pasa por una primavera invernal, buscando en varias latitudes la libertad y democracia nunca encontradas, sí hallará en la batalla por la declaración del estado palestino una buena causa para distraer la atención sobre problemas más locales y medulares. Los palestinos, enfrascados en una reconciliación a pellizcos entre los del Al Fataj y HAMAS, optan por hacer frente común contra Israel. Los primeros no reconocen a Israel como estado judío, los segundos no lo reconocen en total y añaden que ni paz ni negociaciones con el ente sionista. Mientras, cohetes van y represalias vienen. El prisionero Guilad Shalit, sin celda, ni número, ni foto, ni lugar, ni carta, ni teléfono; sin cruz roja que valga, ni media luna que se complete, ni estrella de David roja que brille, sigue encerrado quien sabe dónde y mucho menos hasta cuándo.
Mientras Obama elabora el enésimo plan de paz americano, y Netanjahu trata de explicarle qué ocurrió en 1967, la situación es mucho más clara de lo que aparenta: los palestinos lograrán la declaración de un estado en la asamblea general de la ONU en Septiembre de 2011 y la causa del conflicto sigue viva.
Una causa que no quieren ni queremos ver: en este mundo globalizado, donde derechas e izquierdas se disputan la supremacía en cuanto a justicia, derechos humanos y buenas causas por el estilo, hay quienes no reconocen que los judíos tengan derecho a un Estado Judío.
Simple y cierto. También triste.
Fuente: Diario El Universal

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