Centro Médico Yolanda Katz: compromiso Social

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Centro Médico Yolanda Katz: un compromiso social. El presidente de su actual Junta Directiva, Salvador Saías, explica cómo, a pesar de la inflación en el país, este centro de salud se mantiene como una excelente opción en cuanto a infraestructura y servicio, brindando una atención de primera calidad a un bajo costo. 
Hoy por hoy, el Centro Médico Yolanda Katz (CMYK) cuenta con diecisiete especialidades médicas, cinco en odontología, una unidad de fisioterapia con cuatro áreas de rehabilitación, laboratorio, servicio de rayos X y otros diagnósticos por imágenes. Pero lo más importante es que se trata de una institución sin fines de lucro que atiende a todas las personas que acuden a ese centro por medio de las diferentes comisiones de asistencia de nuestras instituciones comunitarias, las cuales estudian -de acuerdo con la capacidad de cada paciente- cuánto puede deducirse en cada caso.
Su presidente, Salvador Saías, comentó que tras diecisiete años ofreciendo un excelente servicio a precios solidarios -incluso en el caso de aquellos pacientes no comunitarios que acuden a consulta- los costos son bastante asequibles, “y eso es algo que al Centro le cuesta, porque nosotros le pagamos a los médicos por la labor que hacen y no tanto por cuántos pacientes atienden”.
El directorio médico está conformado por treinta y cuatro especialistas en distintas áreas pero, según Saías, esa cifra podría aumentar sin dificultad, pues, a pesar de la trayectoria del CMYK, muchas personas desconocen que tiene la capacidad de triplicar o cuadriplicar la cantidad de citas que se están atendiendo mensualmente, en la planta física actual.
“Muchos no vienen porque todavía no lo conocen o tienen la creencia de que si vienen acá le están quitando el puesto a alguien que lo necesita, y eso no es cierto”, explicó Saías, indicando que, con respecto al año pasado, han crecido en número de citas y en servicios ofrecidos, debido a que también trabajan con quince compañías de seguros y cuarenta y cinco compañías de salud ocupacional.
El presidente del CMYK destacó que los precios sólo sufrieron un incremento de un doce por ciento a principios de año, a pesar de la altísima inflación (que se estima en un treinta y tres por ciento), lo que representa un éxito, considerando que se han mantenido los estándares de calidad en niveles óptimos. “Eso ha sido un gran logro de esta Junta Directiva, pues teníamos previsto un segundo aumento para mediados de julio, pero consideramos que con la crisis económica debíamos seguir haciendo nuestro trabajo solidario”, expresó.
Estableciendo estrategias
Saías informó que sobrepasaron las expectativas del presupuesto previsto para este año, a pesar del mantenimiento de las tarifas; no obstante, se ha hecho un gran esfuerzo en darle promoción al CMYK y se están evaluando formas alternativas para ello, pues lamentablemente no están en capacidad de invertir en una gran campaña publicitaria. “Aunque en gran parte hacemos labor social, nos manejamos con carácter de empresa, sólo que la utilidad no se reparte en dividendos, sino que reinvertimos en tecnología, en el mantenimiento de la planta física y la compra de nuevos equipos”.
Según el directivo, las situación de la promoción del centro médico debe ser tratada, por un lado, desde el área de mercadeo, relacionada con la cantidad de pacientes, lo que implica mayores ingresos; y por el otro, se debe supervisar la calidad de atención del servicio, porque la mejor publicidad va de boca en boca, “para que las personas queden contentas con el trato que reciben y nos recomienden a otros”.
Asimismo, reconoció que se han corregido las recientes fallas en cuanto al sistema administrativo, al que se han ido adaptando para cumplir con los compromisos, y éste es el aspecto que mayor atención merece. “El año pasado hubo problemas con el sistema anterior, pero estamos solucionando lo que se nos ha ido presentando, y para el año que viene ya estaremos completamente operativos. De ahí en adelante, el compromiso es seguir creciendo”.
Saías advirtió que se está empezando a evaluar el presupuesto para el año próximo, lo que se hace en el último trimestre del año, “cuando ya sabemos cuáles son las condiciones para el año que viene, de qué manera podemos tener crecimiento sobre los cálculos de la posible inflación del año próximo, calcular el aumento en los servicios públicos, entre otros”.
Visión judía para el servicio
Como parte de los planes de expansión de la institución, se sigue proyectando que sea, más que un centro de atención primaria, un centro de medicina preventiva y de educación para futuros especialistas en medicina y en otras profesiones del sector salud, sobre todo para personas con sensibilidad y responsabilidad social.
Si bien en su staff hay profesionales judíos y no judíos, el CMYK se inspira en valores judaicos, lo cual se refleja en el trato al paciente. “Nuestra misión, más que nada, es tratar a la gente con amabilidad, con alegría y calidad en forma eficiente. Seguimos los lineamientos de nuestra Torá, que nos dice que debemos tratar a los demás personas como quisiéramos que nos trataran a nosotros”, indicó Saías.
El presidente del CMYK señaló que las comunidades judías del mundo tienen como propósito no solamente colaborar con sus correligionarios, sino contribuir con las comunidades de los países en los que viven, “que nos han recibido a muchos de nosotros como refugiados, y con quienes se ha establecido un vínculo muy fuerte (en nuestro caso, con Venezuela). Por lo tanto, la comunidad judía colabora con el país”, lo cual resulta beneficioso, incluso para las relaciones institucionales, para que las personas “nos perciban como gente amable y evitar así que, en situaciones difíciles como las que estamos viviendo, pueda surgir nuevamente el antisemitismo”.
Buena salud y optimismo comunitario
Salvador Saías sostiene que la kehilá venezolana es muy especial: “Tiene una mezcla de actitudes ante la vida: por una parte, siempre tratamos de pensar en el futuro, de prepararnos para una posible austeridad, como esta crisis económica, y por otro lado, siempre estamos festejando comunitariamente, porque una de las formas de tener buena salud es nuestro optimismo y la actitud positiva”.
Por Andrea Hernández
Fuente: Nuevo Mundo Israelita /
www.nmidigital.com

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