Entrevista al Dr. Alberto Benshimol, aporte judío a la medicina venezolana

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Único médico venezolano invitado al curso de actualización en cirugía de colon y recto en la Cleveland Clinic, Estados Unidos (2002), con 30 años de labor en el Hospital Universitario de Caracas y 25 años como profesor de cirugía en la Universidad Central de Venezuela (UCV), el Dr. Alberto Benshimol Bendayan, miembro de la Comunidad Judía de Venezuela, se distingue como un pilar en la educación médica y cirugía nacional.
En sus 56 años de carrera, desde que egresó de la UCV en 1951, ha formado parte del Colegio Americano de Cirujanos (1967), Sociedad Norteamericana de Cirujanos de Colon y Recto, Sociedad Venezolana de Cirugía y la Sociedad Venezolana de Coloproctología.
En una entrevista con la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV), el Dr. Alberto Benshimol habló sobre sus primeros pasos en la nación, su carrera universitaria y aportes judíos en la salud venezolana.
¿Cómo fue el desarrollo personal y profesional de Alberto Benshimol?
Yo nací en Caracas, en la Parroquia San José, el 9 de noviembre de 1927. Por circunstancias familiares, mis padres viajaron a Tánger, Marruecos, cuando yo tenía 2 años, consecuentemente, mi educación primaria y parte de la secundaria la estudié en Tánger, en el Liceo Francés.
Cuando tenía 14 años regresé a Venezuela y terminé el bachillerato en el Liceo Andrés Bello, en Caracas, y el quinto año de secundaria lo realicé en el Liceo de Aplicación del Instituto Pedagógico. Mi carrera universitaria la estudié en la Universidad Central de Venezuela y me gradué de médico cirujano el 2 de agosto de 1951.
Al año de graduado, decidí viajar a Nueva York, ahí cumplí mi internado en el Hospital de Harlem, al culminar fui aceptado en el Baltimore City Hospital, esto ocurrió desde 1954 hasta comienzos de 1958. También fui aceptado en el Maimónides Medical Center, en Brooklyn, Nueva York, donde terminé mi residencia en Cirugía General (1960), en ese año, me desempeñé como instructor de cirugía de la Universidad de Nueva York.
¿Cómo fue su paso por la Universidad Central de Venezuela?
En 1960 regresé a Venezuela y participé en un concurso para un cargo de instructor en la cátedra de Cirugía III, en el Hospital Universitario, desde ese entonces, desarrollé una carrera docente de 25 años, hasta llegar a ser profesor titular.
La cátedra que dicté fue Clínica Quirúrgica, ya que luego me desempeñé como Jefe de Servicio, Jefe de Cátedra y Jefe de Departamento, además fui director del Post-Grado de Cirugía, durante 15 años. Di clases desde 1960 hasta comienzos de 1988, cuando me jubilé. Tuve una carrera de 30 años de labor en el Hospital Universitario de Caracas y 25 años como profesor de cirugía.
Al jubilarme de la UCV, me ocupé del Hospital de Clínicas Caracas donde estuve en la directiva fundadora, en 1985. Al mismo tiempo me desempeñé como Jefe del Departamento de Cirugía y como Coordinador del Consejo Docente.
Antes de llegar al Hospital de Clínicas Caracas, estuve trabajando en el Instituto Diagnóstico y a la vez fui fundador de la Clínica Vista Alegre, en 1962, hasta 1984 cuando me retiré, y en ese momento se me concedió la acción número uno de la clínica a título honorario, por trabajar allí durante 22 años. Actualmente, sólo me dedico a trabajar con mi clientela privada en el Hospital de Clínicas Caracas.
¿Cuáles han sido sus logros y satisfacciones en sus 56 años de profesión?
Tengo la satisfacción de haber formado, académicamente, a muchos médicos en Venezuela y hoy en día muchos de ellos ocupan cargos muy importantes, por ejemplo, el Dr. Alexis Bello (cirujano cardiovascular), quien fue mi alumno, es el actual Director del Hospital de Clínicas Caracas; el Dr. Antonio París, rector de la Universidad Central de Venezuela (UCV) también fue mi alumno, y así muchos otros de quienes me siento muy orgulloso de haber contribuido en su formación.
Desde el punto de vista profesional, pertenezco a la Sociedad Venezolana de Gastroenterología, a la Sociedad de Oncología y desde 1967 hasta el presente he sido miembro del Colegio Americano de Cirujanos y de la Sociedad de Cirujanos de Colon y Recto de los Estados Unidos. Habiendo cumplido 56 años en la medicina, en 2003 la Sociedad Venezolana de Cirugía me nombró miembro emérito, nombramiento que para mi ha sido de gran valía.
¿Por qué decidió estudiar medicina?
Yo decidí ser médico a la edad de 5 años y antes de entrar a la Universidad ya había decidido ser cirujano, de manera que, desde ese punto de vista, eso se puede llamar vocación. Siempre he mencionado, que para todo ser humano es muy importante estar satisfecho por el trabajo que se desempeña.
¿Cuál ha sido el rol de los médicos judíos en Venezuela?
Son muchos los médicos de origen judío que se han destacado en el país, por ejemplo, dentro de mis alumnos existen varios miembros de la Comunidad Judía y siempre se ha dicho que pareciera que es una profesión, que por alguna razón, es frecuente en las familias hebreas, y tradicionalmente se dice que los padres judíos desean tener al menos un médico en la familia.
¿Algo en especial por tradición?
Desde el punto de vista de la dedicación, es importante reconocer que los médicos judíos son dedicados, estudiosos y, por ende, exitosos en las especialidades que desempeñan. En mi caso, reconozco que la formación médica fue excelente en la UCV y espero que se pudiera mantener ese nivel, ya que tuve profesores muy brillantes, como el Dr. Pifano y el Dr. Humberto García Arocha, quienes fueron médicos muy destacados en la medicina venezolana.
Personalmente, le debo mucho a la Universidad Central por la formación académica que recibí en Venezuela.
El pueblo judío se caracteriza por contar con destacados médicos ¿A que se debe este fenómeno?
No creo que exista una respuesta en concreto, ya que es un hecho que viene desde épocas muy antiguas, por ejemplo, yo terminé mi formación médica en Nueva York, en el Maimónides Medical Center, instituto que lleva el nombre del gran Rabino sefardí, Moshé Ben Maimón, también conocido como Rambam, quien no sólo estudió medicina, sino que profundizó en otras ramas como la filosofía, matemática, literaturas y astrología.
¿Qué mensaje les da a los médicos de Venezuela?
Es muy importante mantener por encima de nuestro trabajo, la ética de la profesión, el deseo de ayudar al prójimo donde sea que se encuentre, la disposición de seguir trabajando por la nación, esas son la tareas intrínsecas de un médico.
Por Abel Flores

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