Crimen y castigo
27/07/2011
La cuestión es el fanatismo
31/07/2011

Por Pablo Szerzon
El brutalmente feroz atentado perpetrado en Noruega, se suma a la ferocidad del accionar del terrorismo global. La globalización del mundo contemporáneo no es sólo económica. El terrorismo, ya sea de redivivos neonazis, pseudo islámicos o de cualquier bandería o color, ha declarado la guerra sin cuartel al mundo civilizado.
Su accionar se verifica en los cinco continentes. En este contexto Israel es un blanco constante, a través de los cotidianos cohetes Kasam con los que el terrorismo atenta contra la sacralitud de la vida de los ciudadanos israelíes.
Es hora de tomar conciencia que el mundo se encuentra globalmente en guerra.
Cada ciudadano, indivisiblemente sagrado, en el lugar geográfico en que se encuentre, está expuesto en la guerra que la ferocidad demencial del terrorismo globalizado ha declarado.
Máximo Litvinov, político ruso injustamente olvidado del siglo pasado, fijó el siguiente concepto meridiano: “La paz es indivisible. Cualquier punto del planeta en guerra, hace que toda la humanidad está en guerra”.
A través de ese prisma, ha transcurrido demasiado tiempo sin que tomáramos la debida conciencia del feroz desafío y agresión a que nos somete la criminalidad terrorista. En este contexto, tampoco podemos excluir la usina logística que los nutre tanto militar, como política, tecnológica y aún psicológicamente. Su epicentro es Irán en su desenfrenada carrera nuclear. Más allá que Israel es el centro directamenteamenazado.
El mundo globalizado debe tomar encarnada conciencia de la extremadamente impensable peligrosidad de Irán nuclearizado. El mundo debe impedirlo.
Parafraseando de algún modo a Bertold Brecht: frente a latamaña magnitud de la peligrosidad de Irán nuclearizado, nadie en el mundo puede ser indiferente, alegando “Yo no soy israelí” .El mundo es Israel.
Israel es el mundo.
Fuente: Aurora Digital

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.