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Israel y la envidia
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Por Nathan Novik
¿Por qué el moderno estado de Israel se funda en el territorio llamado “palestina”?
Hagamos un poco de historia:
Los Judíos fueron expulsados del Reino de Judea, (hoy Israel), contra su voluntad por los Romanos, quienes cambiaron el nombre de ese territorio por PALESTINA. Es decir, Palestina es el nombre Romano de Israel, no de un país Árabe. Pero los judíos, desparramados por el mundo nunca se olvidaron de Sion. Ese nombre esta en la Biblia, y era una forma que tenía el rey David de referirse a Israel. Figura en varios de los salmos. De modo que en el siglo 19 DC, el Sionismo, fue “revivido” por gente como Teodoro Herzl, Ahad Haam, y otros, como movimiento político, como una aspiración a tener un “hogar nacional”. Puede decirse que el Sionismo viene de mucho antes del Cristianismo o del Islam, pero renace con fuerza unos 150 años atrás con la esperanza de tener un territorio donde los judíos pudiesen autogobernarse librándose así de ser discriminados o perseguidos. Sionismo entonces, es, por un lado, el amor a Sion, amor a Israel, la idea de reunificación de las Diásporas involuntarias, y por otro lado, es simplemente el reconocimiento al derecho de existencia de un estado judío en un mundo organizado sobre la base de estados independientes aún cuando actúen dentro de un contexto globalizado.
Dentro del folklore antisemita (o judeófobo), de los Europeos, al principio de cada Progrom o de cualquier otra forma de persecución a los judíos, se decía: "Judíos a Palestina", "Juifs le Palestine", "Jidi le Palestina", etc. Estos dichos no eran de hace sólo 100 años: era la tradición de la Europa antisemita, (judeófoba), con más de 2000 años de persecuciones cristianas y musulmanas a los judíos. De esta manera, irónicamente, estaban reconociendo de facto a Palestina como la nación del pueblo judío.
Es interesante lo que acontecía en el territorio denominado “palestina”, y en Jerusalén. La Provincia de Palestina como parte del Imperio Otomano, no tenía más de 300.000 habitantes en la mitad del siglo XIX. Para entonces Jerusalén no era más que una ciudad de poca importancia, salvo para algunas agrupaciones religiosas. Ya para 1850, los judíos constituían una mayoría en la ciudad, y el barrio judío de la ciudad vieja no tenía espacio para más, de manera que los judíos se ampliaron afuera de los muros de la Ciudad Santa y comenzaron a poblar la parte occidental de la misma, los mismo que otros puntos cardinales de la Ciudad. A pesar de las múltiples persecuciones por partes de los distintos poderes dominantes los judíos siempre tuvieron su presencia en Jerusalén y en el resto de "Palestina" durante los últimos 2000 años. No son simples emigrantes europeos como algunos pretenden.
Cuando los judíos comenzaron a llegar nuevamente a Palestina con emigraciones de Ortodoxos desde finales del siglo 18 ý siglo 19 la población general del territorio no era más de 300.000 habitantes. Con la llegada de estas emigraciones se comenzaron a crear muchas fuentes de trabajo, y la mano de obra judía se volvió insuficiente en la construcción de los nuevos poblados y ciudades. Las fronteras políticas del Medio Oriente todavía no habían sido definidas como las conocemos hoy en día y la mayoría de sus habitantes de Arabia Saudita a Egipto, e incluso muchos del Norte de África eran considerados “Árabes”. El poder dominante eran los turcos y todas estas gentes pertenecían al Imperio. Con la creación de fuentes de trabajo, las emigraciones Árabes llegaron a igualar las emigraciones Judías. Es importante aclarar que no había en “Palestina” una población Árabe identificada como “palestina”. “Palestinos” eran tanto judíos como árabes.
Paulatinamente fueron llegando más judíos al territorio de “palestina”. Se asentaban en tierras que fueron compradas ya sea en forma particular, o por entidades como el Fondo Nacional Judío, mejor conocido como el Keren Kayemet Le Israel. o por personalidades como el Baron Rotschild, el Baron Hirsh, o Sir Moises Montefiore, etc., para la creación de nuevos poblados y ciudades. Siempre con la idea de llegar alguna vez, a tener el propio estado judío.
Para el año de 1917 Inglaterra era la encargada del "Protectorado de Palestina" asignada por la liga de las Naciones después de la derrota Turca en la Primera Guerra Mundial y del desmoronamiento del Imperio Turco Otomano. El Protectorado llegaba hasta Los Confines de Irak, Transjordania y lo que hoy es Israel y Egipto.
En ese año Su Majestad Británica vio con buenos ojos la creación del Hogar Nacional Judío, respetando las minorías que entonces se encontraban en esas tierras, en lo que era la Palestina Romana. Para ello emitió la Declaración Balfour. Para 1922 la Liga de las Naciones confirmo lo mismo. La población Árabe, no quiso reconocer este hecho, basados mas que todo en las Influencias religiosas Islámicas, especialmente las más recalcitrantes que afirman que lo que alguna vez perteneció al Islam no puede ser de otra cultura. (Hay algunos Fundamentalistas Islámicos que todavía pretenden que Al Andaluz, parte de España, es todavía parte de ese mundo Islámico).
Inexplicablemente y movido por intereses petroleros y económicos Inglaterra desmembró de Palestina el 80% de su territorio en 1932 , y en la margen Occidental del Jordan crea el Reino Hashemita de Jordania para satisfacer a Arabia sobre las pretensiones de dos Hermanos Hussein, entregándole a uno Irak y al otro el nuevo territorio. Por otro lado, Inglaterra llevada por las presiones Árabes, cierra la emigración Judía a Palestina limitándola a unos pocos miles al año; en el año 1939 crea el Libro Blanco, precisamente cuando las huestes Nazis comenzaban a matar judíos en Europa.
Para 1948 la Naciones Unidas deciden hacer una nueva partición del protectorado de palestina con el fin de crear dos estados, uno judío y uno árabe. Los árabes lo rechazaron, por los motivos ya explicados anteriormente. Los judíos lo aceptaron.
Simultáneamente con la creación del estado judío, los judíos de países árabes comenzaron a ser perseguidos, masacrados y expulsados de sus países. Comunidades enteras que llevaban viviendo allí, a veces más de 2000 años, más antiguos que el Islam o el Cristianismo, se convirtieron en refugiados. Más de 1.100.000 de ellos, fueron desposeídos de sus bienes y expulsados de sus hogares. De ellos, 800.000 llegaron a Israel y fueron absorbidos por el Nuevo Estado.( su status de refugiados nunca fue reconocido por los árabes ni por la comunidad Internacional al haber sido absorbida por Israel.). Por supuesto que no recibieron ningún tipo de compensación.
Mientras, estalla la Guerra de 1948, llamada Guerra de Independencia por los judíos, ya que 5 Países Árabes, ignorando la creación del estado judío por la ONU, lo invadieron, jurando hacerlo desaparecer. Estos gobiernos árabes, pidieron a los pobladores árabes que abandonen sus hogares, que salgan a las fronteras, mientras echaban a los judíos al mar. Para sorpresa de muchos Israel con limitadas armas y contra 5 ejércitos invasores bien armados los venció. Los habitantes árabes que se fueron, 650.000 según algunos, según otros 700.000, quedaron como “refugiados” en las fronteras del nuevo estado. Ninguno de los gobiernos árabes derrotados por Israel los quiso absorber. Aparentemente, la idea era usar a esta pobre gente para eternizar el problema y mantener a Israel en jaque. Jordania se anexó el Este de Jerusalén y los territorios en la Margen Occidental del Jordan. Egipto hizo lo propio en la Franja de Gaza. El “problema palestino” en si, dejo de existir de manera manifiesta hasta 1967. Nadie protesto por la anexión del este de Jerusalén por parte de Jordania y la expulsión de más de 150.000 judíos de la Ciudad Vieja.
Los mal llamados “refugiados”, que se afirma que son 4.500.000, incluyen personas que viven en América o Europa y que de refugiados no tienen nada. Gobiernos como el de Siria o el Líbano los han mantenido no solo en status de refugiados, en campos confinados especialmente, sino en condiciones infrahumanas y explotando el odio hacia Israel.
En 1948 se crearon dos estados uno judío y uno árabe. Los árabes y los mal llamados “palestinos” lo RECHAZARON. Nuevamente en las conversaciones entre Arafat y Barak durante la administracion de Clinton, los palestinos rechazaron las ofertas para la creación de su país. En 2008 Abbas rechazó las ofertas de Olmert, siendo estas mas amplias que las que ningún primer ministro hubiese ofrecido hasta el momento. Nataniahu aceptó la creación de un Estado Palestino pero desmilitarizado. Abbas no ha querido sentarse a hablar.
Los “palestinos” quieren integrar a sus refugiados en Israel aún creando un Estado Palestino, y no aceptan compensaciones; la idea implícita es invadir Israel y con el solo crecimiento demográfico, hacerlo desaparecer del mapa, con el tiempo, de una manera "democrática".
La llamada “Palestina Árabe” es un mito nunca existió, ni Jerusalén fue capital de ningún Estado Árabe. Los judíos rezan tres veces al día hacia Jerusalén, el que es mencionado en la Biblia más de 700 veces. Los árabes rezan hacia la Mecca y en su libro, el Coran, Jerusalén tiene mención alguna, ni por su nombre árabe de AlQuds.
Lo señalado tan sintéticamente, es la historia del sionismo, que comienza con la expulsión de los judíos de Judea por parte de los romanos y culmina con la fundación y el desarrollo del moderno estado de Israel. La aspiración sionista siempre fue volver a tener “un estado judío”, o un gobierno territorial bajo la jurisprudencia ética, moral y espiritual del judaísmo. Dicho de otro modo, un gobierno con territorio autónomo, que además de inspirarse en la esencia de la espiritualidad judaica, (base del pensamiento tolerante del llamado “mundo occidental”), pueda proteger la vida y la seguridad de quienes descienden de judíos. Así como los árabes tienen actualmente 22 países bajo su dominio (sin contar el territorio autónomo Palestino), y hay innumerables países que tienen preeminencia de credos cristianos, hinduistas, budistas y algunos animistas, los judíos tienen autoridad sobre un sólo país: Israel.
Obviamente que hay muchas personas que, por discriminación, por ignorancia, o por cualquier otro motivo, no sólo no son sionistas, sino que se declaran “antisionistas”. Incluso no todos los judíos son sionistas, aunque si la inmensa mayoría. Existe un pequeño grupo ortodoxo, que se calcula en no más del 0.1% de los judíos, denominados “Naturei Karpa”, (Guardianes de la Ciudad), grupo minoritario de judíos ultraortodoxos, que rechazan cualquier forma de sionismo y se oponen activamente al Estado de Israel. La razón es simple: ellos estiman que como el Mesías aún no ha llegado, los judíos han de esperarlo a que llegue para tener derecho a un estado. Las persecuciones y discriminaciones, según este grupo religioso, se han de aceptar como “voluntad de Dios”. Aquellos que están en contra del derecho a existir del estado de Israel, han procurado utilizar a este pequeño grupúsculo para sus fines propagandísticos. Como dice el refrán “No hay peor astilla que la del mismo palo”.

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