Antisemitismo
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Simplemente GRACIAS
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Por Scott Feinberg
Hecho Posible a Través de un Vínculo Emocional que se remonta a la Segunda Guerra Mundial
El productor de la película nominada al Oscar, Thomas Langmann, y el director, Michel Hazanavicius, son ambos hijos de padres judíos que crecieron en la clandestinidad durante la ocupación nazi de Francia.
Esta semana, el Centro Simon Wiesenthal se asoció con The Weinstein Company para ser anfitrión de dos proyecciones de ‘El Artista’ en los locales del Museo de Tolerancia en Los Angeles y Nueva York. (Ambos iban a ser seguidos por P&R con el productor de la película nominada al Oscar, Thomas Langmann, que finalmente no pudo participar debido al deceso de un amigo de la familia).
¿Qué hace que una película acerca de películas tenga que ver con el judaísmo, la caza de nazis o la tolerancia, pregunta usted?
Nada – al menos directamente. Pero, resulta que Langmann y el escritor/director/editor de la película nominada al Oscar, Michel Hazanavicius, son hijos de padres judíos que crecieron en la clandestinidad durante la ocupación nazi de Francia, lo que los llevó a compartir una "conexión emocional", dijo Langmann. Su común vínculo jugó un papel decisivo en su decisión de hacer una tremenda apuesta, financiando una película muda, en negro y blanco, en el siglo XXI.
El padre de Langmann, Claude Berri, quien falleció en 2009 a la edad de 74 años, nació Claude Langmann, de padre judío polaco y madre judía rumana. Cuando los nazis se acercaban a París, sus padres, con la esperanza de salvar a su hijo de ocho años de los campos de concentración, lo enviaron a vivir con amigos gentiles en la campiña francesa, donde felizmente capeó el temporal de la guerra con el apellido Berri.
GALERÍA: La Realización De El Artista
Más tarde, Berri llegaría a convertirse en un cineasta en la época de la Nueva Ola francesa, ganó un Oscar por su cortometraje con actores Le Poulet (1965), y dirigió muchas de las películas más aceptadas por los críticos y comercialmente exitosas de Francia, incluyendo su primera película como director, The Two of Us (1967). Esa película cuenta la historia de un niño judío de 8 años de edad, de nombre Claude Langmann, enviado por sus padres a vivir a la campiña francesa, bajo un nuevo apellido – sólo en la versión cinematográfica, llega a la casa de un anciana pareja católica que resultan ser antisemitas, pero no obstante le dan la bienvenida, asumiendo que es católico y que había sido enviado fuera de París, simplemente para evitar el caos de la guerra.
The Two of Us fue exhibida en ambos eventos de esta semana en el Museo de la Tolerancia.
Ambos pares de abuelos Hazanavicius sobrevivieron a la ocupación nazi de Francia, al igual que muchos judíos, reubicándose en la campiña francesa y renegando de su judaísmo con el fin de sobrevivir. (Un abuelo fue incluso un combatiente de la resistencia francesa). Hazanavicius ha dicho que sus abuelos y sus padres "no hablaban" sobre la guerra y que sus padres no eran observantes religiosos después de que terminara, pero, también enfatizó, "ciertamente nos pensamos como judíos, aunque sólo sea por nuestra historia".
En la ceremonia de este año de los Premios de la Academia, Hazanavicius – que ganó el Premio de la Academia por Logro Directoral Sobresaliente en un largometraje sobre los de Martin Scorsese (Hugo), Woody Allen (Medianoche en Paris), Alexander Payne (Los Descendientes), y David Fincher (The Girl with the Dragon Tatoo) – dijo lo siguiente durante su discurso de aceptación: "Pienso en el cine como una religión. Creamos historias que le dan un equilibrio al mundo y que le dicen a la gente que no están solos. Separamos la luz de la sombra, y creamos mundos llenos de personajes sobre los que tenemos poder de vida o muerte. Y la gente va a templos, levantan sus cabezas, y escuchan historias que les ayudan a vivir juntos. Con esta idea, Hollywood es como Jerusalén. Ahí es donde todo ocurrió. Y al igual que Jerusalén, Hollywood no sólo pertenece al país donde está, pertenece a todos los adeptos a esta religión en todo el mundo. Y en mi familia, somos muy religiosos con el cine".
Traducido para Generaciones de la Shoá por José Blumenfeld

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