La paz antes que la guerra es una opción mejor para la humanidad

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Por Bernardo Ptasevich
Cuando parece que todo lo que se pudo hacer respecto a la paz en Oriente Medio ya fue hecho, aparece esta opción que intenta, desde una plataforma de internet, avanzar sobre un tema en el que muchos ya no creen. Esta semana comenzó la Primera Conferencia de Paz en Facebook con el auspicio del Centro Peres para la Paz y la iniciativa Palestina Yalla. El evento reúne en la red a representantes del mundo árabe e israelí en un encuentro sin precedentes.
La utilización positiva de internet
Luego de las malas noticias que recibimos en las últimas semanas sobre el robo de información de tarjetas de crédito, hackers que pueden paralizar Estados o promover una guerra o la detención por cuenta del FBI de los responsables de Megaupload, vemos que la red también puede ser utilizada para cosas interesantes y buenas para la gente. Me sorprende tanto la realización de esta conferencia de paz en la red como que no se hayan hecho antes eventos parecidos aprovechando la tecnología actual y la posibilidad de llegar en forma masiva a los ciudadanos del mundo.
Es muy interesante la iniciativa. Se han sumado personalidades de todos los ámbitos que a su vez atraerán a sus seguidores potenciando la llegada de la información a todos los rincones del planeta. Entre ellos figura el director técnico del Fútbol Club Barcelona, Pep Guardiola, a quien no le faltan incondicionales, o la actriz Sharon Stone, así como el comisionado de la liga de básquetbol norteamericana NBA, David Stern. Los escritos o videos que enviaron no solo atraerán a sus fanáticos sino que dejarán el precedente de haber tomado posición sobre el tema, “La paz antes que la guerra” como una opción mejor para la humanidad. La directa participación del Presidente de Israel Shimon Peres, del Presidente Palestino Mahmud Abbas, y de la Canciller norteamericana Hillary Clinton aportarán el nivel necesario para que este evento no pase desapercibido. Seguramente al salir esta publicación muchos otros se habrán sumado y bienvenidos sean.
Los jóvenes serán los dueños del futuro
Los jóvenes son los reyes de la red pero son además el futuro del mundo. Es para ellos todo lo que hacemos bien y también las nefastas consecuencias de todo lo que hacemos mal. El hecho de que esta iniciativa será aprovechada por jóvenes judíos y árabes para manifestarse sobre el tema desde una óptica que no hemos visto hasta ahora y con opiniones que no hemos escuchado antes no tiene precedentes.
El ámbito de la red otorgará mayor seguridad que la brindada por un foro fuera de Internet, para que muchos puedan decir lo que tienen guardado. Siempre afirmo que hay muchos árabes que no piensan como los terroristas, solo que si lo manifiestan abiertamente serán dañados o directamente asesinados.
Ni los Hermanos Musulmanes, por más que se disfracen de políticos democráticos a través de las elecciones en Egipto, ni los líderes del Hamás, ni los de Hezbollah, entre otros, permitirían que un árabe se manifieste en defensa de la paz con Israel y mucho menos que lo promocione ya que esto va contra sus propios estatutos o postulados.
La trascendencia y la difusión que puede tener esta conferencia pueden emular las convocatorias que han movido el Medio Oriente en los últimos tiempos, aunque no logren los mismos resultados. Será muy interesante escucharlos y ver si realmente hay sectores que serian capaces de acordar sobre lo que los políticos y militares fueron incapaces de avanzar. Puede ser que se inicie una corriente en sentido contrario a la guerra que vaya tomando fuerza aunque sería ilusorio pensar que en un corto o mediano plazo logren cambiar en algo la realidad existente.
Judíos que desean la paz no son bien vistos
Los judíos que quieren la paz son muchas veces mencionados despectivamente como “activistas”. Activar por la paz no tiene que ser necesariamente contrario a los intereses judíos y tampoco a los de Israel. Es un tema complicado. He leído muchísimos comentarios hechos por judíos de Latinoamérica respecto al deseo de paz palestino israelí. Enseguida me doy cuenta que quienes lo escriben no viven en Israel ya ven una realidad parcial, desprovista de los hechos que vivimos aquí y por lo tanto mucho mas esperanzada.
La reacción que nos producen los constantes ataques con cohetes y atentados nos hace estar a la defensiva y eso cambia la esperanza por desconfianza. Querer la paz no quiere decir parar de cuidarnos y de defendernos ya que estamos en permanente peligro. Sabemos que la paz nunca llegara si los árabes extremistas no cambian su posición radical del todo o nada, o los objetivos de tirar los judíos al mar.
Quienes están dispuestos a cambiar no tienen un lugar donde expresarlo y el ámbito de la Conferencia de Paz puede otorgar esa posibilidad. Querer la paz no es ceder a la extorsión de los fanáticos terroristas, no es regalar lo que no corresponde dar, no se trata de perder una guerra o de claudicar en los principios. Debemos ser realistas con la situación actual, trabajar para la paz sin soñar con soluciones mágicas, con cambios automáticos y mucho menos dejar de defendernos. Querer la paz nos hace mejores personas, aunque mientras tanto tengamos que vivir en guerra como única opción de subsistencia.
Algunos tienen actitudes irreductibles
En todos lados se cuecen habas, dice el refrán, y nosotros también tenemos fanáticos que solo creen en una opción y no están dispuestos a escuchar alternativas. Para ellos solo vale eliminar al enemigo y ven por ello a los que llaman activistas como traidores (según su visión sobre el tema). Así como exigimos que cambien los radicales árabes, ellos también tendrían que cambiar para hacer posible una vía que termine con la violencia. Muchos de los jóvenes que quieren la paz viven en guerra. Ellos defienden cuando hace falta desde el ejército israelí o la posición que les toque no solo al país y a su propia familia sino también a sus detractores internos y sus familias. Hace falta comprender que todos no somos iguales y respetar las diferencias como única forma de seguir adelante como país y como pueblo judío.
Mi visión de la realidad no es muy alentadora respecto a cambios en el mediano plazo. Hay demasiadas heridas y una diferencia en la concepción de la vida misma que no permite avanzar. Los grupos extremistas seguirán torpedeando cualquier éxito en el camino a la paz. Sin embargo mi corazón abre una rendija a cada posibilidad.
La iniciativa de la Conferencia de paz cuenta en su página con casi 40.000 miembros, incluyendo israelíes, egipcios, palestinos y muchos miembros de otros países árabes. Quizás esto sea solo un soplo de aire fresco pero muy necesario para alimentar la esperanza de que las próximas generaciones de Medio Oriente puedan disfrutar de una vida diferente a las que nos toca vivir actualmente.
La violencia produce un espiral sin final, una rueda de odio y venganza que se recicla y nunca termina. Por eso, la iniciativa es un aporte dirigido a descubrir gente que hasta ahora no ha salido a la luz. Si no todos los árabes y todos los israelíes quieren la guerra, donde están los que no la quieren? Este es el sitio adecuado donde pueden aparecer.

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