Antisemitismo
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Lula no es adecuado
08/04/2012

Por Beatriz W. De Rittigstein
De estos últimos años, sorprende la facilidad con que determinados segmentos del PSUV, partido político que se autodefine como socialista, utilizan la esvástica con el propósito de anular a quienes no concuerdan con sus ideas; igualmente, tildan de fascistas, de nazis, para infamar a sus opositores. Ello, tal vez por ignorancia o quizá por inconsciencia.
Preocupa constatar que la generalidad de estos componentes no entiende con exactitud qué significan esos términos ni su sustrato doctrinario; tampoco dan muestras de conocer las características de tales regímenes ni los hechos históricos que desencadenaron. Por lo tanto, pareciera que en la Venezuela actual, hay sectores que recusan la amplitud y pluralidad democrática. De hecho, las críticas a los varios niveles de gobierno no son bien vistas, omitiendo que los elegidos están obligados ante los electores que demandan sus responsabilidades.
Pese a que los apelativos nazi y fascista sirven para descalificar, observamos que de forma contradictoria a sus proclamas, uno de los libros a la venta en los eventos organizados por el Gobierno Nacional es Mi Lucha, el ideario de Hitler. Nos asombró ver en los puestos de los libreros apostados en las inmediaciones del Paseo Los Próceres durante la celebración del Bicentenario, el 5 de Julio de 2011, dicho texto; una publicación que podemos señalar de clandestina y anónima, pues no ofrece ninguna información acerca de la empresa editora, lugar, fecha ni número de edición ni de registro. Asimismo, Mi Lucha estuvo presente en la reciente Feria del Libro (Filven), y según los comerciantes, tuvo gran éxito de ventas.
Esta ironía nos hace adaptar un dicho popular: Dime qué promueves y te diré a qué ideología respondes.

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