La ignorancia es una noche sin luna y sin estrellas

Historias personales: mis 15 abuelas
10/06/2013
Enfrentando al mañana
18/06/2013
Por Guido Maisuls
Hace más de veinte siglos y en la Tierra de Israel, el pueblo judío habitaba pacíficamente en los territorios de la Galilea, en las alturas del Golán, en el oasis de Beer Sheva, en lo que es hoy la Franja de Gaza, en la Samaria y fundamentalmente en la Judea y sus antiguas ciudades de Jerusalén, Shjem, Jericho, Hebrón y Bethlejem.
Desde mucho antes de ese entonces eran el pueblo aborigen de estas tierras de Israel, eran los que muchos denominaron los judíos, hebreos, israelitas, israelíes o como más les plazca llamarlos. Para mayor precisión el término Judío en castellano o Yehudi en hebreo, se refiere actualmente a los descendientes de aquellos aborígenes que poblaban desde hace 3.500 años esta legendaria región.
Fueron épocas de mucho desorden y perturbación, tiempos en que los judíos, que de por si era gente muy libre y rebelde cuando se les quería imponer yugos externos, se sublevaban valientemente contra las sucesivas dominaciones de los imperios de turno: Babilonia, Asiria, Persia, Grecia y Roma.
Esta dramática historia concluye trágicamente con la destrucción de la ciudad de Jerusalén y su sagrado Templo, el genocidio de entre 500.000 y 1.000.000 de judíos, gran parte de la población fue esclavizada, exiliada y la religión judía prohibida por la potencia de turno, el Imperio Romano.
Luego le cambiaron el nombre a Jerusalén que pasó a llamarse Aelia Capitolina y a la Judea se la denominó Siria Palestina. Les prohibieron a los judíos vivir en "Aelia Capitolina" e hicieron todo lo posible para evitarles completamente la práctica de su religión. Con las expulsiones y persecuciones masivas los judíos terminaron exiliados en todos los confines del Medio Oriente, de Europa y de África.
Luego de la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén, cuando los judíos fueron expulsados por los romanos; de los dos millones de judíos originales, permanecieron un millón que primero fueron presionados a convertirse al Cristianismo durante el Imperio Bizantino y luego en el año 1012 el califa, Al-Hakim, los obliga a convertirse al Islam a 500.000 de sus habitantes que aún se consideraban judíos.
La realidad de Jesús de Nazareth
En este contexto se desarrolló la vida de un judío llamado Jesús de Nazareth. El era uno de los numerosos descendientes de estos aborígenes judíos.
Jesús era un judío nacido y educado en las tradiciones judías, que durante su educación leyó los escritos de los grandes sabios de su pueblo. Allí aprendió el primer mandamiento de Moisés "No tendrás más Dios que a Mí" y "Amarás a tu prójimo como a ti mismo".
Jesús nació en el seno de una familia judía, vivió y predicó como un judío y hasta su muerte nunca se imaginó -ni siquiera en sueños- abandonar el judaísmo, nunca pensó que estaba creando una nueva religión. Siempre fuiste, sos y serás Yeshúa, el judío de Nazareth.
La ignorancia sobre los palestinos
Es necesario que sepas que el pueblo palestino no existía hace mas de sesenta años atrás, fue creado artificialmente en épocas posteriores por las naciones árabes más radicalizadas como punta de lanza para expulsar a los israelíes de estas tierras, como si fueran un cuerpo extraño que debe ser extirpado.
Así, los mitos del sufrimiento de los pobres y desheredados palestinos y del pretendido genocidio palestino son hoy presentados ante el mundo como una verdad absoluta y definitiva.
Estarás enterado por los periódicos y noticieros de actualidad, que la Tierra de Israel está hoy y desde hace mucho tiempo sumida en una situación altamente critica y conflictiva pues es reclamada para si por una nueva entidad no aborigen, sin antecedentes históricos comprobables y sostenida artificialmente desde tiempos remotos por el mundo árabe y la comunidad internacional, esa entidad fue llamada Palestina.
Sus habitantes son producto en su gran mayoría de las últimas inmigraciones desde Siria, Líbano, Jordania, Irak y Egipto, que llegaron atraídos por las nuevas fuentes de trabajo y sustento creadas por los primeros pioneros sionistas que dieron vida al gran sueño de Theodor Herzl.
"Jamás existió una tierra llamada Palestina gobernada por palestinos. Los palestinos son árabes, indistinguibles de los jordanos (otra invención reciente), sirios, iraquíes, etc. Tened en mente que los árabes controlan el 99.9 por ciento del Medio Oriente. Israel representa un décimo del uno por ciento de las tierras. Pero eso es demasiado para los árabes. Ellos quieren poseer todo. Y éste es en definitiva el motivo del conflicto con Israel… No importa cuántas concesiones de territorio los israelíes hagan, nunca será suficiente". Joseph Farah, escritor y periodista árabe "Mitos del Medio Oriente".
La ignorancia de la UNESCO
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura o UNESCO es pretendidamente, un organismo de las Naciones Unidas cuyo objetivo es contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo, mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones.
La Conferencia General de la UNESCO acaba de dar un portazo a la posibilidad de un entendimiento pacífico entre Israel y los palestinos al forzar la admisión unilateral de la Autoridad Nacional Palestina como miembro de pleno derecho en una votación celebrada en su sede en París.
La UNESCO ha dado un gran paso hacia la prolongación eternizada de conflictos, sufrimientos y penurias de los pueblos del medio oriente, desoyendo los insistentes clamores por llegar a un entendimiento legítimo y justo de una paz auténtica.
Es archi sabido que el Muro de los Lamentos o "Hakotel Hamaaraví" es el sitio más sagrado del judaísmo, es el último vestigio del Templo de Jerusalén. Los restos que aún quedan de él, son de la época de Herodes quien hizo construir grandes muros de contención alrededor del Monte Moriá, en el año 37 antes de la era común.
Según un reciente informe oficial de la Autoridad Palestina, en un documento oficial que fue preparado por Taha Al-Mutawakel quien es un alto funcionario del Ministerio de la Información de la Autoridad Nacional Palestina proclama al mundo: "el muro, Al Burak" es de propiedad de la Wakf, la organización palestina encargada de cuidar los lugares santos árabes en Jerusalén, es decir que el Muro de los Lamentos pertenece a los palestinos"
"…el muro nunca fue parte del Monte del Templo, pero la tolerancia musulmana permitió a los judíos llorar frente a él y llorar por la destrucción, ningún musulmán tiene el derecho de entregar ni una sola piedra del muro Al Burak o de cualquier otro sitio religioso". Jerusalén Post
La realidad de los descendientes de los aborígenes judíos
Los descendientes de los aborígenes judíos, no arribaron aquí, de ningún planeta lejano, no le robaron la tierra a ningún hipotético pueblo palestino, no fueron el invento de algunas mentes trasnochadas, no cometieron genocidios, ni discriminaron a las personas por ser diferentes, ni practicaron el apartheid y la xenofobia con nadie. Simplemente han retornado luego de 2000 años al mismo territorio de sus antecesores.
Creen en los mismos valores de sus antepasados desde hace miles de años.
Recibieron las mismas enseñanzas de Paz y de Justicia de sus profetas de todas las épocas.
Se comunican con el mismo lenguaje hebreo que hablaban sus patriarcas y matriarcas. Sus corazones siguen latiendo entre los antiguos muros y las estrechas callejuelas de su amada ciudad de Jerusalén.
Se siguen llamando con los mismos nombres de entonces: los hebreos, los judíos, el Pueblo de Israel.
Ellos, los judíos siguen siendo los mismos aborígenes de antes, de ahora, de siempre y para siempre en su amada, eterna y aborigen Tierra de Israel.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.