Reportaje: 19 aniversario del atentado a la AMIA

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El atentado a la AMIA fue un atentado con coche bomba que sufrió la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de Buenos Aires el 18 de julio de 1994. Se trató de uno de los mayores ataques terroristas ocurridos en Argentina, con un saldo de 85 personas muertas y 300 heridas. La comunidad judeoargentina es la más numerosa de Latinoamérica y la quinta mayor del mundo.
A las 9:53 de la mañana del 18 de julio de 1994 se produce una explosión en el edificio de la AMIA, que las investigaciones aún no han podido determinar fehacientemente si se debió a un coche bomba o al material explosivo escondido en un volquete de escombros, depositado frente a la entrada de la mutual judía minutos antes de la tragedia. En pocos segundos la Asociación Mutual Israelita Argentina y varios edificios aledaños quedaron reducidos a escombros. En el atentado murieron 85 personas y otras 300 quedaron heridas. 67 de las víctimas se encontraban dentro de la AMIA y otras 18 en la vereda o en edificios aledaños.
El atentado
Aunque al principio las cifras oficiales llegaron a contar 86 muertos, la cifra final fue de 85, ya que otras cuatro personas fueron encontradas con vida, y tres más fallecieron luego del atentado.
Fue el mayor ataque terrorista y acto antijudío en Argentina después de la Segunda Guerra Mundial.  Más de 1000 viviendas y comercios cercanos quedaron destruidos, la pérdida de gas en la zona fue de gran magnitud, la onda expansiva arrasó con toda la cuadra de Pasteur al 600-700, lanzando autos, árboles, carteles y personas por los aires; los vidrios de las ventanas de las viviendas y negocios estallaron hasta a seis cuadras a la redonda. La gran mayoría de los heridos fueron trasladados al Hospital de Clínicas ubicado en Av. Córdoba y Pasteur (a solo unas cuadras) otros trasladados a hospitales públicos cercanos. Tras el atentado en su momento, la AMIA empezó a funcionar en Ayacucho 632 como centro de información sobre las víctimas y sede alternativa que en poco tiempo las funciones relacionadas a la institución funcionaron correctamente, en especial los servicios sociales.
Investigación
En 1995 se conformó una Comisión Especial Investigadora conformada por Resolución nº 1501 de 1995 del Senado de la Nación. Más tarde se conformó una Unidad Especial de Investigación que funcionaba en el ámbito de la Secretaría de Justicia y Asuntos Legislativos cuyo titular representaba al Poder Ejecutivo Nacional ante la Comisión Especial Investigadora.
La Unidad Especial de Investigación presentó un informe en el que mostraba sus lineamientos para la investigación en los que sugerían profundizar las líneas de pesquisa que pudieran derivarse del informe de inteligencia titulado "Temática: AMIA. La Conexión Internacional. El esclarecimiento del atentado terrorista y la individualización de sus autores" confeccionado por la Secretaría de Inteligencia en el marco de la investigación del atentado; Para la investigación se autorizó el acceso a la documentación de la Secretaría de Inteligencia (SIDE), se ofreció una recompensa de tres millones de pesos, protección a los testigos, identidad reservada, amparo en la ley del arrepentido hasta incluso la conmutación de la pena a quien pudiera aportar información verídica para resolver el caso.
Diversas hipótesis
Conexión iraní. Argentina sostiene que el ataque fue cometido por el movimiento islámico libanés Hezbolá con el apoyo estratégico y económico del gobierno de Irán. El ataque habría sido perpetrado por Ibrahim Hussein Berro, un militante de Hezbolá de 29 años que tiene una placa conmemorando su "martirio" en el sur del Líbano. Berro fue reconocido por una testigo. Hezbolá niega haber tenido que ver con el atentado y aduce que Berro fue muerto en enfrentamientos con las fuerzas de defensa israelíes. El estado argentino, representado por los fiscales que investigaron el ataque, acusó en 2006 al gobierno de Irán y realizaron un pedido de captura internacional para ocho ex funcionarios iraníes.
Conexión siria: Carlos Escudé sostiene que fue un atentado contra el presidente Carlos Menem al cancelar el proyecto de venta de reactores nucleares a Siria y del proyecto Cóndor, que fue vendido a Egipto y que hay indicios que apuntan a Siria como país planificador del atentado a la AMIA. Carlos Escudé en su artículo:"Limits to Governability, Corruption and Transnational Terrorism: The Case of the 1992 and 1994 Attacks in Buenos Aires" declara: "El Diario Río Negro va más lejos con la pista Siria. ¿Pudo llegar tan lejos la venganza, como para provocar los atentados antijudíos en Buenos Aires?", Diario Río Negro, January 11, 2000; Norberto Bermúdez, La pista Siria (Montevideo: Urraca, 1993)".
Conexión de la Policía Bonaerense: Hasta ahora nadie está preso por este atentado. El proceso en Argentina fue desprolijo y con numerosas idas y venidas. En el 2005 el presidente Néstor Kirchner llamó a estas investigaciones incompetentes sin resolver como una "deshonra nacional". El juez que llevaba adelante la causa, Juan José Galeano, fue destituido y fue desestimada la hipótesis de una conexión local que involucraba a la policía de la Provincia de Buenos Aires.
Investigación sobre Ibrahim Hussein Berro
En 2003 fue elaborado por la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) de Argentina, con la colaboración del FBI, el Mossad y otros servicios europeos un informe donde se identificaba a un ciudadano apellidado Berro, Brru o Borro, como el atacante suicida y se afirmaba que el ingreso al país se había producido por la Triple Frontera junto con Ahmed Saad. El 9 de noviembre de 2005 el fiscal Nisman dijo que habían identificado al conductor suicida como Ibrahim Berro, de 21 años, gracias a los testimonios y dos fotografías aportados en Míchigan por sus hermanos. Añadió que "para la época del atentado" Hassan y Abbas Berro "ya no lo veían" a Ibrahim. Sin embargo, las declaraciones hechas el 15 de septiembre de 2005 por los hermanos Hassan y Abbas Berro en Estados Unidos, ante Nisman y Marcelo Martínez Burgos, titulares de la Unidad Fiscal AMIA, y la fiscal de Míchigan, Barbara McQuade, que constan en un documento interno del Ministerio de Justicia desvincularon a Ibrahim Berro del hecho y uno de los hermanos aseguró haber estado con Ibrahim una o dos semanas antes de su muerte, ocurrida el 9 de septiembre de 1994. Los hermanos sostuvieron además que Ibrahim era un discapacitado físico porque fue víctima de una explosión en el Líbano que lo dejó rengo y le afectó un pulmón. En cuanto a las fotografías, Nisman dijo haberlas exhibido a Nicolasa Romero, una mujer que dijo haber visto al conductor antes de la explosión, y que ella respondió que "tiene un gran parecido". Sin embargo, cuando el juez federal Rodolfo Canicoba Corral mostró esas fotos a Romero el 23 de septiembre de 2005, ésta declaró que no lo reconocía "como el chofer". Luego le mostraron el identikit que ella dictó el 21 de julio de 1994 y volvieron a exhibirle las fotos, a lo que respondió que veía un parecido en el rostro y la contextura de la cara pero no estaba ciento por ciento segura y posteriormente, en el juicio oral, dijo que el identikit "se parece muy poco" al chofer. Por otra parte, el identikit es de frente y ella al chofer lo vio de perfil. En el año 2005 se anunció que iba a realizarse un cotejo de ADN entre los restos encontrados en la AMIA atribuidos al conductor suicida y familiares de Berro, señalándose que en Estados Unidos era legal forzarlos a entregar material genético para la comparación. Sin que hasta la fecha se haya informado más al respecto.
Pedido de captura
El 25 de octubre de 2006 la fiscalía que investiga el caso dictaminó la culpabilidad del gobierno de Irán, además de señalar a Hezbolá como el ejecutor. Es por ello que se ha presentado el pedido de captura internacional de ocho ex altos funcionarios y diplomáticos del gobierno de ese país que cumplían funciones en 1994.
En el año 2003, el gobierno argentino había pedido la extradición desde el Reino Unido del ex embajador iraní Hadi Soleimanpour, acusado de participar en el atentado. La justicia británica consideró que las pruebas que culpaban al diplomático no eran suficientes y el gobierno británico no extraditó al iraní. Según el juez John Royce, leyó las "400 páginas enviadas por el magistrado argentino en conexión con el caso" sin poder encontrar "nada que constituya evidencia clara de la participación del detenido en el atentado".
El fiscal general de la república de Irán respondió a dicho pedido pidiendo a su vez la captura del juez Galeano y el fiscal del caso, afirmando que el pedido argentino carece de fundamento jurídico y que se trataría de un delito ante la ley internacional. El gobierno argentino rechazó de "manera categórica" las amenazas del gobierno de Irán frente al pedido de detención internacional a través de la Interpol que pesa sobre el ex presidente Ali Bahramie Rafsanjani y otros ocho cómplices sospechados de perpetrar el ataque terrorista contra la AMIA, y afirmó que las declaraciones formuladas por los funcionarios de Teherán "constituyen una injerencia en los asuntos internos de la República Argentina".
A su vez el embajador de Israel en Argentina, Rafael Eldad, consideró "absurdo" el pedido iraní para capturar al fiscal y al ex juez. "Ahora el criminal empieza a acusar con la Justicia a quienes lo investigan". Consideró el reclamo argentino para detener a ex funcionarios iraníes como "un mensaje importante para los terroristas de todo el mundo: que todo aquel que cometa crímenes será perseguido". "Con un país que amenaza de tal manera a la justicia argentina misma, uno nunca sabe: hay que tener cuidado y precauciones", agregó el diplomático israelí. "Las precauciones nunca están de más cuando se tiene enfrente a grupos terroristas como el Hezbolá, los Hamás o Irán, que se expresan y actúan de esa manera".
El ex juez Juan José Galeano respondió que la decisión de Irán de avanzar en un pedido de captura internacional contra él y, contra otros funcionarios judiciales argentinos que llevan actualmente la causa por el ataque contra la AMIA -el actual fiscal, Alberto Nisman- le parecía "una represalia, una actitud compadrita e irreflexiva". Sin embargo, el 3 de agosto del 2005, Galeano fue destituido de su cargo por la Corte Suprema de Justicia debido a las irregularidades que cometió cuando estuvo al frente de la causa. Entre otras irregularidades cabe mencionar el principal cargo en su contra: el pago secreto a Telleldín para que declarase contra policías bonaerenses en la causa. El tribunal oral absolvió a todos los acusados por el entonces magistrado y lo denunció penalmente.
Memoria Activa acusó al juez Juan José Galeano y al estado argentino ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA por la pérdida y destrucción de pruebas relevantes.
Denuncia de Argentina contra Irán en las Naciones Unidas
El 25 de septiembre de 2007 el presidente de Argentina Néstor Kirchner denunció a Irán por su falta de colaboración para esclarecer el atentado en la AMIA, ante la 62 Asamblea General de las Naciones Unidas:
Esperamos que la República Islámica de Irán acepte y respete la decisión de la Justicia y colabore eficazmente… Estamos pidiendo que Irán cumpla. Nada más, pero tampoco nada menos… Hasta hoy lamentablemente La República Islámica de Irán no ha brindado una total colaboración pedida por la Justicia argentina para el esclarecimiento del hecho.
La denuncia fue duramente respondida por Irán a través del portavoz de su cancillería, Mohamed Ali Hoseini.
Comisión de la Verdad
El 27 de enero de 2013, el gobierno de Cristina Kirchner firmó con el gobierno de Mahmud Ahmadineyad, un acuerdo para la creación de la "Comisión de la Verdad" con el objetivo de avanzar en la investigación del atentado. El acuerdo contempla la creación de una comisión integrada por "cinco (5) comisionados y dos (2) miembros designados por cada país, seleccionados conforme a su reconocido prestigio legal internacional" y además señala que los mismos "no podrán ser nacionales de ninguno de los dos países". El acuerdo quedará firme una vez que sea aprobado tanto por el Poder Legislativo argentino como por el Parlamento iraní .
Las primera reacción de las dos principales entidades judías argentinas, la AMIA y la DAIA, fue de rechazo al considerarlo "inconstitucional, contrario a las leyes argentinas, una declinación de la soberanía nacional y un retroceso en la investigación judicial".
El canciller Héctor Timerman se reunió con los familiares de víctimas del atentado y con la comisión y dirigentes de la AMIA y la DAIA, donde explicó con detalles la conformación y las tareas que tendría a cargo la comisión de la verdad. Luego de esta reunión ambas entidades judías y los familiares aceptaron a la comisión creada que fue el punto más discutido. El acuerdo entre Irán y Argentina provocó una intensa polémica, a favor y en contra, en la Argentina, dentro de la comunidad judía, y tuvo repercusión internacional.
Las autoridades de la AMIA solicitaron al gobierno argentino que se vuelva a redactar el acuerdo, aclarando que "hay voluntad del Gobierno de esclarecer el atentado". Se acordó que el ex fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, sería el asesor legal de la AMIA, la DAIA y los familiares para llegar a una "una posición unívoca que nos ayudará a seguir adelante con la estrategia para que este memorándum tenga realmente visos de legalidad".
Desarrollos recientes
El 24 de mayo de 2013, dos de los sospechosos iraníes acusados de planificar el atentado a la AMIA, Mohsen Rezai y Ali Akbar Velayati, fueron anunciados como candidatos para las elecciones presidenciales iraníes. En mayo de 2013, el fiscal Alberto Nisman emitió un nuevo dictamen con más de 500 páginas acusando a Irán de infiltrarse en Sudamérica para establecer redes de inteligencia destinadas a cometer, fomentar y patrocinar actos terroristas en países como Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Colombia, Guyana, Trinidad y Tobago y Surinam. También atribuyó al ex agregado cultural iraní en la Argentina, Moshen Rabbani, acusado por el ataque a la AMIA, la coordinación de la penetración en Sudamérica y especialmente en Guyana a través de su discípulo Abdul Kadir, quien fue sentenciado en 2010 a prisión perpetua por su responsabilidad en el frustrado atentado al aeropuerto de Nueva York. Respecto del ataque a la AMIA, Nisman ratificó que no fue un hecho aislado, sino que fue "un engranaje, una parte de un entramado mucho mayor, dominado por una fuerte penetración iraní en la región".
Fuente: Wikipedia / Agencias de Prensa

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