Extraña segregación
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Mi amiga Trudy
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Por Ana Jerozolimski
El Sheij Hassan Youssef, reconocido jefe de Hamás en Cisjordania – que acaba de ser liberado de prisión en Israel – parece combinar dos mensajes aparentemente contradictorios. Habla en favor de un Estado palestino «en las fronteras del 67» – lo cual puede ser visto como un término medio y una disposición a transar en las negociaciones con Israel – y al mismo tiempo deja en claro que su organización no se compromete a que eso sería el fin del conflicto con Israel.
El argumento israelí señalando que un acuerdo que incluya la creación de un Estado palestino independiente debe significar el fin de las exigencias de la parte palestina y la terminación del conflicto, choca de frente con su postura.
Hassan Youssef salió hace pocos días de la cárcel y suma ya 17, de sus 59 años, pasados en prisión en Israel. Mientras algunos le consideran uno de los líderes más pragmáticos dentro de la organización islamista palestina, hay quienes afirman que no está dispuesto a transar en nada con Israel, al igual que sus pares considerados de «línea dura», como Mahmud al-Zahar en la Franja de Gaza.
Lo conocimos a finales de 2004 en su casa en Bitunia, aledaña a Ramallah. Pocos días antes había sido liberado por Israel tras 28 meses de prisión.
Quien nos recibió y ayudó a concertar la entrevista en aquel entonces, fue su hijo mayor, Musab, que coordinó todo, como cercano ayudante de su padre.
Lo que no sabíamos en aquel momento era que Musab, primogénito de uno de los fundadores de Hamás, era agente de los Servicios de Seguridad de Israel.
Cuando él mismo estuvo en prisión – según contó años después – vio de adentro la dinámica de los líderes de Hamás y salió luego de la cárcel desencantado totalmente con el islam y la organización junto a la cual había crecido.
En 2008 se reveló que se hallaba en Estados Unidos y se había convertido al cristianismo. El año pasado visitó Israel, reiteró su mensaje de apoyo al Estado judío y el rechazo a la línea de Hamás, aunque de su padre, en lo personal, siempre habló con cariño, expresando la esperanza de que «llegue el momento en que vea la luz y comprenda lo que está bien y lo que está mal».
Días atrás, al comunicarnos telefónicamente con otro de los hijos de Hassan Youssef, que le organizaba los contactos, no podíamos dejar de pensar en aquel encuentro de hace unos años. Y cuando Youssef nos recibió en una oficina «prestada» – de unos diputados de Hamás en el Parlamento palestino, en Ramallah -, y entró junto a su hijo, nos impactó el parecido con el hermano para ellos perdido.
Nos costó contenernos y no elevar el tema en la entrevista. Pero sentimos que más allá de serias discrepancias y sensación de traición por parte de su hijo, el Sheij Youssef también debe tener dolor de padre. A Musab, finalmente, ni lo mencionamos. Pero de fondo, mientras su padre hablaba, teníamos presente, entre otras cosas, todo lo que él había dicho de Hamás, que conocía de adentro.
El texto que aquí publicamos es un amplio resumen de la entrevista con Hassan Youssef pocos días después de su liberación, un reportaje en el que intentamos maniobrar entre el planteamiento de preguntas difíciles y el no entrar en debate abierto con él, inclusive cuando presentó argumentos que más allá de cualquier opinión, tergiversan hechos históricos.
Esta aclaración nos lleva a destacar un párrafo en la entrevista, que combina a nuestro criterio algo sorprendente, con una clara «inexactitud» histórica. Al preguntarle a Youssef si reconocía el vínculo histórico entre el pueblo de Israel y la tierra de Israel – tema que planteamos ya que Hamás siempre ha dicho que los judíos son extraños en la tierra en la que se instalaron y llegaron como invasores sin base histórica – dijo que «los judíos llegaron aquí mil años antes del nacimiento de Jesús».
Nos sorprendió dado que nunca ningún líder de Hamás formuló una declaración semejante. Lo interpretamos como un desliz. Pero acto seguido, agregó: «pero nosotros estamos aquí desde mucho antes», punto que no explicó.
Cabe recordar que el islam surgió en el siglo VII y que recién después, con su avance desde la Península Arábiga, los árabes comenzaron a llegar a la antes denominada Judea (tierra de los judíos), cuyo nombre el Imperio Romano cambió por «Palestina» (por los filisteos, pueblos del mar, no semitas), como venganza por la rebelión judía en su contra, a fin de intentar borrar el vínculo singular de los judíos con el lugar.
Este es un punto especialmente álgido en la lucha entre las narrativas, por lo cual nos detuvimos aquí en esta explicación.
Pero la polémica con Hassan Youssef, de entrada, estaba claro que sería limitada. Fuimos a entrevistarle, lo cual significa darle tribuna para expresar su postura, no a convencerle.
Este es el resultado.
– Sheij Youssef, el Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, está negociando un acuerdo marco para solucionar el conflicto entre israelíes y palestinos. ¿Cómo lo ve usted, desde la óptica de Hamás?
– Nosotros, al igual que el resto del pueblo, hemos dicho «no» a las negociaciones hasta ahora y también al marco de acuerdo que Kerry trae. Estamos contra toda solución definitiva o interina mientras haya en el acuerdo algo que niegue aunque sea una parte pequeña de los derechos palestinos. Esta es nuestra posición y la de todo el pueblo palestino.
– ¿Qué significa «negar» aunque sea una pequeña parte de los derechos? ¿Qué tiene que ocurrir?
– El movimiento Hamás, y en mi opinión la mayoría de los movimientos palestinos, están de acuerdo con que haya un Estado palestino en las fronteras del 67, pero debe ser un Estado con plena soberanía, sin ningún colono o soberano extranjero en su territorio, que vivan en él los palestinos como viven cualquier otros ciudadanos en países ordenados en el mundo, en sus países.
– ¿Ustedes estarían de acuerdo, si eso se concreta, en proclamar el fin del conflicto con Israel?
– Si se crea un Estado palestino en las fronteras del 67 con todos los componentes de un Estado soberano – y reitero sin colonos, sin soldados y sin soberanía extranjera – a mi modo de ver es un buen comienzo y luego el tiempo dirá.
– ¿Un buen comienzo? Yo le preguntaba por el final del conflicto.
– Y yo pregunto si acaso Israel aceptará un Estado soberano, independiente, sin soberanía extranjera, que reconozca todos los derechos del pueblo palestino, también el derecho de retorno de los refugiados y que tenga a Jerusalén como capital, previo desmantelamiento de los asentamientos y liberación de todos los presos. Si Israel lo acepta, cuando lleguemos a ese puente, veremos cómo lo cruzamos.
– Israel dirá que necesita saber qué pasa después; no dar todo antes y luego esperar a ver si sigue el conflicto.
– Nosotros como movimiento no estamos interesados en adoptar una posición inequívoca al respecto, con anticipación.
– ¿Y si se concreta lo que exigen, reconocerían a Israel?
– La OLP representa a los palestinos; es la responsable y reconoce a Israel. Lamentablemente reconoció a Israel, pero desde entonces y hasta ahora Israel no ha reconocido ni al liderazgo palestino ni al Estado palestino. Cada día Israel alienta los asentamientos. ¿Qué ayuda entonces que la OLP reconoció a Israel si Israel no reconoce nuestros derechos? ¿Acaso no es suficiente que la OLP reconoció?
– Pero yo le pregunto a usted sobre la postura de Hamás. ¿Reconocerían a Israel?
– No adoptamos una posición de antemano. Israel reconoce a Hamás sólo como organización terrorista. ¿Acaso Israel reconoce a Hamás? Si vemos que la intención de Israel es auténtica, veremos qué pasa.
– O sea que mientras tanto confían en lo que haga la Autoridad Palestina…
– En el acuerdo que firmamos con Abu Mazen en El Cairo, todas las facciones palestinas acordaron que si se llega a un acuerdo con los israelíes, habrá un plebiscito palestino. Lo que el pueblo decida, lo aceptaremos. La Autoridad Palestina no tiene derecho a imponer al pueblo el acuerdo que negocie. La OLP no fue inteligente al reconocer a Israel; no fue una buena decisión.
– Usted dice que una de las exigencias es que Jerusalén sea capital palestina. Si eso se concreta ¿ustedes reconocerán a Jerusalén Occidental como capital de Israel?
– Hasta ahora el Derecho Internacional no reconoce a Jerusalén Occidental como tal. No reconoce ninguna soberanía israelí en ninguna parte de Jerusalén.
– ¿O sea que no darían el visto bueno?
– Acá hay muchos derechos a tratar, no sólo en Jerusalén. Está el derecho del retorno de los refugiados, los colonos, el agua, las fronteras. Es un paquete y no se puede separar elementos que lo conforman. Israel debe reconocer el paquete como un todo. La OLP dio su reconocimiento anticipado y con eso perdió sus cartas negociadoras. Si Israel reconoce todo, como un paquete, ahí hablaremos y veremos cómo se cruza el puente.
– ¿Usted reconoce el vínculo histórico judío con la tierra de Israel? Esto es a menudo tema de polémica entre israelíes y palestinos…
– Históricamente, la presencia de los judíos aquí es de 1000 años antes del nacimiento de Jesús. O sea que ahora hace 3000 años. Pero nosotros estamos aquí desde mucho antes.
– ¿Desde antes? ¿A qué se refiere?
– A nuestros derechos.
– Uno de los elementos de la fórmula que Kerry intenta impulsar, es intercambio de territorios. O sea que a cambio del territorio en el que se hallan bloques de asentamientos que serían anexados a Israel, los palestinos recibirían una misma superficie de tierras, pero de lo que es hoy el Israel soberano. ¿Está de acuerdo?
– Si no hay más remedio que tener un Estado sólo en las fronteras del 67…
– O sea sin el territorio «del 48», lo que es hoy Israel…
– Si el Estado es sólo en las fronteras del 67, pues debe ser en todas nuestras tierras. Rehusamos intercambiar territorios, más que nada porque además, el lado israelí habla de intercambiar poblaciones con los árabes del 48 y eso es una afrenta a sus derechos y bienes. Es una línea roja que no debemos cruzar.
– Usted se refiere a una propuesta que no es del gobierno, sino de uno de sus ministros, de que cuando haya un Estado palestino, la frontera se determine de modo que el grueso de los árabes ciudadanos de Israel de la zona del Wadi Ara y el así llamado «triángulo», queden del lado palestino…
– Con eso Israel quiere promover el Estado como Estado judío, sin árabes…
– Israel no dice sin árabes…
– Nosotros no reconocemos a Israel como Estado judío. Un Estado judío sería decir a los árabes ciudadanos de Israel que los alejamos de sus derechos dentro de Israel.
– En el marco del conflicto y de las reivindicaciones ¿cree que es probable que estalle una tercera Intifada?
– Según la Inteligencia israelí, la resistencia va en aumento. ¿Por qué? Porque la ocupación ha intensificado sus acciones. Si la ocupación agrede a los palestinos, ¿acaso puede esperar que los palestinos le den flores, que justifiquen las negociaciones?
– ¿Pueden volver los ataques suicidas?
– Si Israel continúa la ocupación, los palestinos reaccionarán de acuerdo a ello y la responsabilidad será de Israel.
– ¿O sea que cree que puede haber otra Intifada con ataques suicidas?
– La Intifada no espera órdenes de nadie. Llegará por sí sola, del pueblo. Si los palestinos sienten que se reconocen sus derechos, nadie querrá ver sangre derramada.
– Hamás gobierna la Franja de Gaza desde junio de 2007. Y la presión que ejercía Israel sobre ustedes, era al parecer mucho menor que la que ejerce Egipto, que no permite casi ninguna apertura por el paso fronterizo de Rafah, y que está lanzando una fortísima ofensiva contra los túneles de Hamás que conectan con el Sinaí… ¿Hamás se siente en problemas en Gaza?
– La ocupación de Gaza es más estrecha y el cierre es más estricto, pero todos saben que Gaza no se rendirá.
– La mayor presión, viene de Egipto, desde el sur de Gaza…
– Si las cosas empeoran, todo estallará y la responsabilidad será de Israel.
Fuente: Semanario Hebreo de Uruguay

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