Discriminación correctiva al declarar la Independencia de Israel

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Por Samuel Leillen
La “Declaración de la Independencia de Israel” es el documento básico del Estado de Israel. Publicada en el Boletín Oficial del 14.5.48, leída por primera vez por David Ben Gurión a las 16:00hs. de ese mismo día, resume la visión nacional de la soberanía.
La mitad de su texto está dedicada a los antecedentes históricos, morales y jurídicos que respaldan el restablecimiento de la soberanía judía en Eretz Israel. Sigue la lista de principios que regirán la conducta del nuevo Estado, entre ellos “la completa igualdad de derechos políticos y sociales a todos sus habitantes sin diferencia de credo, raza o sexo”.
¿Eran principios “copiados” o realmente incorporados al pensamiento y al quehacer sionista?
¿Sin diferencia de sexo?
El renacer de la patria judía en Palestina es una historia rica en acontecimientos, esfuerzos, logros que con su vigor y dinamismo escribieron capítulos apasionantes.
Veamos a la primera colonia colectiva, Degania, el primer kibutz. Cartas de entonces (1910) repiten que “todo empezó con 10 compañeros y 2 compañeras que llegaron al río Jordán intentando contribuir al renacimiento nacional en Palestina como un pueblo que vive de su trabajo sin explotadores ni explotados, lo que nos llevó a la conclusión que sólo la vida comunal haría factible la realización de esos ideales”.
Visitando hoy en el museo de Degania la sección dedicada a la mujer, uno no puede dejar de asombrarse de las expresiones de desigualdad que fueron parte integral de su desarrollo.
Diez fueron los primeros, a ellos se agregaron cuatro, pero las mujeres siguieron siendo dos pues “más no era necesario. Para las funciones de preparar la comida, lavar y acomodar la ropa, no era necesario más”.
Fueron necesarios muchos decenios, decepciones y desengaños hasta que la base ideológica de la igualdad comience a implementarse.
Foto: Raquel Cohen Kagan
Sólo dos mujeres
Fueron invitados a firmar la Declaración los integrantes del Consejo del Pueblo, organismo de 37 miembros conformado el 12.4.1948 como parlamento provisorio del país en marcha.
Pero al considerar el principio de la igualdad, notan que entre ellos hay sólo una mujer, Golda Meir. Inmediatamente ordenan hacer participar a Raquel Cohen Kagan, entonces Presidenta de WIZO, la única firmante que no era miembro del Consejo Provisorio.
Relata Golda: “Firmé con lágrimas en los ojos. Cuando yo estudiaba la historia de los que firmaron la Declaración de la Independencia Americana, no podía imaginar que se trataba de gente real haciendo algo real. Y ahora estaba yo firmando una Declaración de Independencia.”
Por su parte, Raquel Cohen dijo: “Me sentía fuera de la realidad. La voz de Ben Gurión era conocida, sus palabras eran claras, pero lo que estaba pasando no parecía real. Entonces entendí a Chagall, me resultaron lógicas las figuras de los novios flotando sobre las techos de las casas, pues comprendí que cuando un sueño se convierte en realidad la alegría colma los corazones y nos permite volar”. ¿Quiénes eran esas dos mujeres?
Raquel Cohen Kagan (1888-1982)
De apellido Lubersky, nació en Odesa – hoy Ucrania – en una familia tradicionalista y sionista activa. Así pudo empaparse de la actividad de personalidades como Ajad Haam (fundador del Sionismo Espiritual) y Jaim Najman Bialik (el poeta nacional). Concluyó estudios superiores en Ciencias Exactas y contrajo enlace en 1913 con el Dr. Noaj Cohen, estableciéndose en 1919 en Yavniel, en las proximidades de Degania.
Pasan a Jerusalén dos años después, y aquí se relaciona con la organización “Mujeres Hebreas” que en 1933 es anexada a la organización WIZO mundial, estableciendo amistad con figuras como la poetisa Raquel, como Henrieta Szold, fundadora de la organización femenina “Hadassah”.
Consigue notoriedad con el establecimiento de “la Gota de Leche” “Tipat Jalav”, contando con la ayuda de su cuñada la Dra. Helena Kagan.
Trasladándose a Haifa en 1925, integra un equipo de mujeres que participa de las elecciones municipales, y pasa a encabezar el Departamento de Ayuda Social de la Intendencia. Con estos antecedentes, reemplaza a Henrieta Szold en 1946 como miembro del Vaad Haleumí – Consejo Nacional de la población judía, especie de “poder ejecutivo” para “el país en marcha”. Como tal, es elegida para firmar la Declaración de la Independencia de 1948.
Se incorpora a la primera Knéset, propone la Ley de la Familia e Igualdad de la Mujer, amplia y detallada propuesta que es atacada por los sectores religiosos ortodoxos. En 1951, cuando modifican y reducen el contenido de su propuesta de ley, renuncia a su banca parlamentaria, manifestando que “soluciones parciales sólo agravarán los problemas y postergarán su solución”.
Presidenta de WIZO durante diez años consecutivos, combate contra la discriminación y la polarización social, desarrolla organismos de ayuda social, promueve una biblioteca rodante de WIZO que llega a todo el país, establece un servicio jurídico de asesoramiento familiar, etc.
En 1961 resulta electa para la quinta Knéset por los Liberales Independientes, ejerciendo hasta 1965. Lucha por penar la violencia familiar, por castigar a los que obstaculizan el divorcio, por la participación igualitaria de mujeres en tareas militares, por el incremento de la participación femenina en puestos públicos y políticos. Recién en 1973 se promulga la “Ley de Propiedad Conjunta”, basada en su propuesta de 1951.
Tuvo dos hijos, Elihau Kagan, físico y Mija Kagan, productor de cine. En Raanana, Rishon Letzion y Haifa hay calles que llevan su nombre.
Golda Meir (Meyerson) (1983-1978)
Golda Mabobitz nació en Kiev – hoy capital de Ucrania – en el seno de una humilde familia tradicionalista, no practicante. De ocho hermanos, sobreviven la infancia sólo tres, y el padre se traslada en 1903 a Estados Unidos buscando sustento como carpintero.
La madre y las tres hijas se trasladan a Pinsk, en Bielorusia. Allí la hermana mayor entra en contacto con grupos clandestinos de ideas sionistas revolucionarias, lo que los compromete con las autoridades y se ven obligados a seguir la ruta del padre en 1906, estableciéndose en Milwaukee, Wisconsin.
Las condiciones de la familia le impiden seguir estudios secundarios, y Golda (15) abandona la casa trasladándose a Denver para poder estudiar amparada por la hermana que ya estaba casada, y que organizaba reuniones sionistas socialistas en su casa.
Golda se impresiona de esta actividad y presencia debates sobre sionismo, sindicalismo, sufragio femenino. En esas tertulias intelectuales se relaciona con Morris Meyerson – pintor, músico y ducho en citas enciclopédicas – con el que se casará luego en 1917.
Al año de estar en Denver, regresa a Milwaukee, finaliza estudios de maestra ejerciendo en varias escuelas locales. Se integra al movimiento juvenil sionista socialista “Poalei Sion” y su activismo le da renombre en toda América.
En 1921 se trasladan a Palestina las familias de las dos hermanas. Intentan ubicarse en diversos lugares, pero Morris no logra acostumbrarse a la nueva realidad. Su pasar por Tel Aviv y Jerusalén son recordados por Golda como “los más desgraciados años de su vida”. Según ella, para que su hija sea aceptada en el jardín de infantes, “se comprometió a lavar la ropa de todos los niños del lugar, pues no podía pagar la mensualidad”.
Algunos consideran que estos antecedentes, tan marcados por la zozobra y la precariedad, son los que la convierten en la “Mujer de Hierro”, como la apodaron y forjan su política intransigente y su estilo de liderazgo.
En el kibutz Merjavia, dudan de recibirla como miembro titulándola “la americana consentida” pero la incorporan como operaria del gallinero. A los meses deben abandonar a instancias de Morris que estaba harto de las privacidades, las enfermedades y la forma de vida comunal. Así comienza la desarmonía conyugal.
A partir de 1923, Golda inicia su activismo en los organismos sionistas socialistas, que la lleva a ser la primera mujer de Israel y tercera en el mundo en asumir el cargo de Primer Ministro.
Antes de encabezar el Gobierno había sido Embajadora en la Unión Soviética, Ministro de Trabajo (a pesar de la oposición de los laboristas que consideraron riesgoso tener a una mujer en esas funciones) y Canciller durante diez años.
Deja la actividad diplomática debilitada por la quimioterapia que recibía en secreto por un cáncer declarado en 1966 – lo que no le impide llegar a Primer Ministro el 17.3.1969, a pesar de la fuerte oposición de los partidos religiosos que “dudaban que una mujer al frente del gobierno sería efectivo para enfrentar a los árabes…”.
Al renunciar en 1974, pasa sus últimos años entre su casa en Ramat Aviv y el kibutz Revivim, con su hija. La vence el cáncer el 8.12.1978.
Tuvo dos hijos, Menajem, violoncelista y alumno de Pablo Cassals y Sara, integrante del Kibutz Revivim.
Llevan su nombre su nombre en Israel un centro hospitalario, centros de artes escénicas y de cultura, barrios y avenidas. En EE.UU. institutos educativos y universitarios en Milwaukee y en Denver y el Golda Meir Square en Nueva York. Su vida fue llevada tanto al teatro como a la pantalla.
La discriminación correctiva
La discriminación correctiva se manifestó también ante las recientes elecciones parlamentarias, entrando 27 mujeres a la Knéset (24 en la anterior): 8 por “Yesh Atid” (19) de Yair Lapid, que fijó llave de 40%; Meretz fijó 50%, 3 de 6; el partido árabe Balad fijó 33%, 1 mujer de 3 bancas;3 de 12 en “Habayt Hayehudi”, por primera vez en la historia de esta fracción; 7 por Likud (de 31); 4 por Avodá (de 16); 1 por “Hatnuá” de Tzipi Livni.
Los partidos políticos religiosos ortodoxos, tanto sefardíes como ashkenazitas, aún no interiorizado la idea y a menudo lo justifican con argumentos no muy halagadores.
Fuente: Aurora Digital

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