Encontrados cuerpos de adolescentes secuestrados
30/06/2014
No toleraremos ataques contra nuestras ciudades
09/07/2014
A pocos días de cumplirse 20 años del atentado a la AMIA, que dejó 85 víctimas fatales, la institución judía realizó hoy un acto en la ciudad israelí de Kfar Saba, el cual comenzó a las 9.53, la misma hora de la explosión durante el 18 de julio de 1994.
Por parte de la AMIA estuvieron su vicepresidente primero, Thomas Saieg; su vicepresidente segundo, Pablo Reisman; y su tesorero, Ariel Cohen Sabban, quien expresó: “La comunidad judía reclama justicia para que aquellos que murieron no mueran dos veces, una por la bomba y otra por la falta de justicia”.
Cohen Sabban manifestó: “El 18 de julio de 1994, a la misma hora que hoy aquí en Kfar Saba, un coche bomba impactó contra el edificio más emblemático de la comunidad judía asesinando a 85 víctimas e hiriendo a otras 300 personas. Levantar el orgullo, ese debería ser el mejor homenaje para las 85 víctimas, hombres, mujeres y chicos, que no pudieron seguir. Es doloroso saber y conocer que la justicia argentina ya señaló quienes fueron los responsables del atentado y es doloroso saber que quienes fueron señalados por la justicia hoy siguen activando el terror en diferentes partes del mundo”.
En la ceremonia, a la que asistieron unas cien personas, se hizo un minuto de silencio, se colocaron 20 rosas por la cantidad de años sin justicia y se prendieron velas.
Entre los presentes estuvieron Hernan Felman, directivo de KKL; el embajador de Argentina en Israel, Carlos García; el intendente de Kfar Saba, Yehuda Ben Hamo; y la presidenta de la Organización Latinoamericana, España y Portugal en Israel (OLEI) en Kfar Saba, Ariana Platkin, quien junto a la AMIA fue la organizadora de la actividad y expresó: “El dolor del atentado a la AMIA y a la Embajada de Israel todavía está en carne viva y la justicia aun no ha llegado. El pueblo judío en la diáspora e Israel recuerda y lucha para que el horror no se repita”.
“La tragedia retorna. La muerte de tres jóvenes sacudió al país. Fueron días de incertidumbre que llevaron al desenlace tan temido. Las vidas de ellos fueron tronchadas por manos de asesinos que solo tienen un orden: impedir que la paz reine en esta convulsionada región. Nuestra determinación es más fuerte y quizás entre todos podamos hacer realidad la profecía que dice que haremos de las armas arados”, resaltó Platkin, quien fue la encargada de conducir el acto.
Por su parte, Reisman afirmó: “Como todas las cosas de la vida, se unen las alegrías con las tristezas. Estamos celebrando los 120 años de la fundación de nuestra kehilá, que brinda todos los servicios que puede y debe ante el mayor atentado a la comunidad judía fuera del Holocausto. Hemos salido adelante, hemos luchado, pero todavía no tenemos justicia. Queremos que esto sí determine que haya un castigo para los culpables, que avancemos en esto. Hemos trabajado para esto y seguimos haciéndolo. Creemos que al final del camino lo vamos a encontrar. Tratamos de remover las piedras que se nos van presentando, a veces son más difíciles y otras no tanto”.
“Es un gran gusto compartir con la comunidad Argentina y latinoamericana estos 120 años, y también este 20º aniversario que se conmemora dentro de pocos días, el 18 de julio como todos los años en la calle Pasteur donde murieron 85 personas y muchos más quedaron heridos, en algunos casos que no se curan con remedios, que quedan para siempre, como la perdida de familiares queridos”, agregó el vicepresidente segundo de la AMIA.
Asimismo, en el acto se encontraban familiares de las víctimas del atentado, entre ellos, la hija de Julia Wolinsky de Kreiman, quién manifestó: “Hoy lloro como lloré hace 20 años, siendo una hija que perdió a su madre en el atentado, hoy también lloro como madre que pierde a tres hijos en su pueblo y me duele el alma. Conozco lo que es la esperanza de encontrarlos con vida, y también conozco cuando se desmorona esa esperanza. Mi mundo se vino abajo luego de una estela de siete largos días después del atentado, eso tardaron en encontrar el cuerpo de mi madre. Hoy me duele como esa vez pero tengo más experiencia y menos ingenuidad”.
“Hasta ese día de 1994 conocía de cerca el dolor de la muerte injusta por lo que había pasado en la Shoá. Mis abuelos, los mismos que perdieron a su hija mayor en el atentado, habían perdido a sus padres y hermanos. Cada año en el aniversario de Iom Hashoá regresamos con la misma frase: recordar y nunca olvidar, para que no vuelva a suceder. Y así es lo que hemos repetido por más de 60 años, buscando sin descanso a los responsables. De alguna y otra manera el mundo entero se ha ido haciendo presente en el mundo entero”, expresó con emotividad.
“Sin embargo hoy, y durante los últimos 20 años, exigimos que haya justicia, exigimos que no haya más impunidad, pero no lo conseguimos. Y vemos lo que ocurre, sólo cuando se acerca esa fecha reclamamos fuerte y seguimos exigiendo, pero los culpables y encubridores siguen libres, y los son responsables de otros atentados terroristas también siguen libres. Y los atentados siguen y seguirán ocurriendo lamentablemente.”
“Mi madre, Julia Susana Wolinsky de Kreiman, Susi, murió sólo con 48 años. Trabajaba cumpliendo algo que tanto amaba, ayudando a quienes necesitaban encontrar trabajo. Y la bomba explotó y la mató. Y con ella otras 84 víctimas. Y con ellos nosotros partes de nuestros sueños.
El edificio se reconstruyó con mucho dolor y sacrificio. Sin embargo, para los familiares, ellos no pueden ser reemplazados. Es verdad que la vida continua y la historia se siguen escribiendo con los años, nacen nuevas vidas y con ellas nuevas esperanzas de convertir ese dolor en amor.
Desde tiempos inmemorables siempre tratan de destruirnos y maldecirnos de diversas maneras, pero debemos seguir adelante y sentirnos bendecidos por buenas acciones.”
“Mi padre, que falleció en enero, luchó durante esos 20 años y predicó por justicia. En el 2005 acompañó a Bergoglio, hoy papa Francisco, a firmar contra la impunidad. Ha predicado constantemente que para seguir adelante el dolor debe convertirse en fe y amor. Pido a Dios que podamos seguir recordando a nuestros familiares en actos como estos, de memoria y justicia, pero también de continuidad y bendición. Que tomemos en cuenta que cuando recordamos a las víctimas somos las familias las que nos quedamos sin ellos, que en actos siempre hay que considerar a los cercanos y los sobrevivientes.”
Por otro lado, el portavoz del Ejército israelí para América Latina y Asia, Roni Kaplan, también pronunció unas palabras en el acto: “El atentado de la AMIA lo gestó Hezbollah. Una célula llegó a Argentina el 1º de julio de 1994 por orden de irán. La relación Hezbollah – Irán es una relación umbilical que hoy en día sigue presente y la vemos todo el tiempo. Hezbollah fue creada en el ‘82, tres años después de la revolución islámica. Si hay algo para lo que nos preparamos en el Tzahal, aun más que para Hamas, después de 120 cohetes que recibimos, responsabilidad de Hamas en la franja de Gaza, es para un enfrentamiento con Hezbollah. Es el desafió de seguridad más grande que tiene Israel”.
“La justicia por la AMIA aún no se ha hecho, vivimos esta semana atentados terroristas. El mundo quiere paz pero ellos se están preparando para la guerra y la sangre y muerte de estas personas, físicamente, y miles espiritualmente no van a ser en vano”, expresó.
Además, la AMIA aprovechó el acto para volver a expresar su rechazo al Memorándum de Entendimiento firmado con Irán: “Este es un momento de transición en la causa AMIA porque hay un llamado ley de memorándum, el cual la AMIA rechaza categóricamente, tanto la ley como su contenido. Nosotros colaboramos con todos los poderes que trabajan para que esta causa sea esclarecida, pero qué difícil es pensar que justamente ese memorándum que se firma con Irán, una república islámica negacionista de la Shoá y algunos de sus gobernantes que ya no están querían que el Estado judío desaparezca, ¿cómo poder pensar que Irán iba a colaborar con la causa? Es por eso que la AMIA pidió su inconstitucionalidad, pero no queremos que la causa AMIA se tome políticamente, lo que quiere ver la AMIA es justicia, no dejaremos que este acto siga impune. No van a lograr que los familiares de las víctimas y la comunidad judía se cansen de pedir justicia”.
“Hace 20 años la comunidad judía reclama justicia y no únicamente para que aquellos que cometieron el peor atentado terrorista en la Argentina paguen por lo realizado, sino para que aquellos que murieron no mueran dos veces, una por la bomba y otra por la falta de justicia”, concluyó Cohen Sabban.
Por último, el miembro de la OLEI León Amiras, destacó: “A 20 años, la comunidad latinoamericana en Israel pide justicia, la AMIA ya no tiene más lemas o slogans que publicar, cada año recordar es una necesidad básica, la herida sigue abierta”.
“Los 85 muertos no descansan en paz, la justicia sí. ¿Acaso seguiremos así, pidiendo justicia por siglos y siglos? Cada año nos encontramos para recordar a nuestros 85 hermanos que murieron y rogar para que cientos de heridos y familiares puedan vivir en paz”.
Fuente: Itón Gadol

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.