La guerra mediática no es prioridad para Israel

El escudo de hierro
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Reflexiones
20/07/2014
Por David Bittan Obadia
Después de algunos días del inicio de la denominada acción “Margen protector” que lleva a cabo Israel y de haber leído gran cantidad de artículos y opiniones que los medios nacionales e internacionales reseñan, hago una reflexión y un análisis desde mi óptica particular, la cual comparto con ustedes.
Debemos partir de la siguiente premisa: Israel está ejerciendo su soberanía, a través de acciones tendientes a garantizar la seguridad de sus conciudadanos.
No está en duda, por lo menos de parte de Israel y eso el mundo lo sabe, el derecho a existir de un Estado Palestino, no siendo así el pensamiento de la otra parte en relación a Israel, por lo menos del lado del Hamas, el cual ejerce definitivamente el poder por vías de facto y a través de la violencia en Gaza.
La óptica del conflicto del lado palestino no se basa en la recuperación de territorio, ello es una excusa, la causa real es que su planteamiento es religioso e ideológico y con eso se les garantiza, a los que no quieren la paz y hacen del terror su forma de vida, que este conflicto no tenga límite.
Es importante tomar en consideración que Israel no está enfrentada a un país en este conflicto, Israel lucha contra un grupo terrorista que vive en impunidad, y que como estrategia usa a civiles como escudos humanos,  quienes se están convirtiendo en  víctimas fatales en este conflicto.
Para apreciar la magnitud de lo que Israel vive,  podemos señalar que en solo los dos  últimos meses,  se contabilizan alrededor de 500 lanzamientos desde el lado palestino a Israel, con armas de precisión, largo alcance y capaz de crear grandes daños. Las respuestas de Israel a los ataques no se hacen a la ligera, según se aprecia en los medios, Israel identifica el lugar de salida de los misiles, lanza advertencias a la población cercana de que dicho objetivo será destruido y con posterioridad, ejecuta su acción, esto está absolutamente documentado y el mundo lo sabe. Sin embargo en muchas oportunidades los centros de operaciones de Hamas se ubican en edificios residenciales y por ello casas y edificios son destruidos, eso es así, tal cual.
Otro enemigo importante de Israel en este conflicto es la media y la propaganda, pero Israel está claro que ese frente lo tiene perdido, sin embargo por lo que se aprecia poco le importa el cuestionamiento de su reputación,  pues no lucha por ello sino por su seguridad.
En ese sentido como bien cita el periodista español Ignacio Camacho: “Hamas se siente en condiciones de tensar los pocos hilos de diálogo, de romper treguas, de desafiar y puentear a sus socios Al Fatah, y tratar de rentabilizar su macabro balance”. De allí, la venta mediática de un Estado de Israel, visto como un monstruo agresor, que atropella y mata mujeres niños y ansíanos, esta última idea es atractiva para los discursos, pero los que la repitan seguramente piensan distinto y saben que la única democracia en la región, la que crece, y se desarrolla, apuesta por  negociar, por la paz y entiende que la única solución es la de dos Estados conviviendo con respeto y en fronteras seguras.
Al día de hoy Israel se ve en la obligación de entrar en la guerra, cara a cara, para poder disminuir la capacidad operativa de Hamas y la proliferación de túneles que precisamente no son para almacenar alimentos, son corredores de armas y refugio de terroristas.
La opinión en Europa y latinoamericana viene cambiando aparentemente en los últimos meses, pues ya se hace como descarado o imposible seguir condenando injustamente a Israel y no considerar como grave y nefasto el conflicto en la sangrienta guerra de Siria, que  desde mediados de marzo de 2011, las víctimas fatales ascienden a más de 170 mil, léase bien ciento setenta mil, y  donde a diario salen a la luz pública las atrocidades que allí se cometen con asesinatos constantes y sistemáticos de inocentes y en la que se han destruidos ciudades milenarias.
Ya el descaro de algunos políticos y tarifados de la opinión empiezan a caer por su propio peso, cuando tratan de mostrar las víctimas del conflicto sirio para achacarla al tema palestino-israelí.
También el mundo alza sus voces cada vez más y se ven muestras de repudio al sufrimiento de la población cristiana que hace vida en el medio oriente, quienes son perseguidos y asesinados por profesar una fe distinta a las de sus victimarios.
Las muestras de la manipulación mediática quedan en evidencia día tras días, para muestra un botón, quien suscribe esta reflexión un día después del trágico derribo del  avión de Malaysia Airlines, donde perdieron la vida 295 personas, entre ellos 80 niños, y con algunos medios impresos en mis manos corroboro el espacio y tratamiento que se le da a esta noticia es desproporcionadamente inferior al reporte de lo acontecido en las últimas 24 horas en Gaza y así sucesivamente.
Las victimas en cualquier conflicto de lado y lado deben de lamentarse y en este caso no hay excepción. Oremos entonces por esa paz que tanto deseamos y anhelemos y porque Hamas deje de llevar la tragedia como sustento de vida.

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