Hamas tiene secuestrado al pueblo palestino

Desproporcionado
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Por William Soto
El delito de Genocidio, según la Asamblea General de la ONU, “es la negación del derecho a la existencia de grupos enteros”. De conformidad con la normatividad penal internacional, como la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio (1948) y el Estatuto de Roma (1998), la materialización de este delito internacional exige la perpetración de ciertos actos, como la “Matanza de miembros del grupo; Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;Medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo; y el Traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo”. Para que se cometa el delito de Genocidio la citada normatividad exige la realización de esos actos claramente descritos,con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal.
A partir de esta delimitación normativa y conceptual, cabe preguntarse: ¿Israel está negando el derecho a existir de los palestinos asentados en Gaza?¿Israel pretende exterminar a ese grupo humano, o en realidad está defendiéndose de un injusto ataque indiscriminado contra los habitantes de su territorio, perpetrado por parte de Hamás, un grupo mundialmente reconocido como terrorista, y que infortunadamente forma parte del gobierno palestino?
El grupo terrorista Hamás tiene literalmente secuestrado al pueblo palestino: En 2007 se apoderó de la Franja de Gaza y expulsó a la Autoridad Palestina en medio de enfrentamientos que dejaron centenares de muertos. Posteriormente este territorio se convirtió en el lugar donde se almacena un arsenal militar y desde donde se lanzan misiles al Estado de Israel, exponiendo a su propia población a enfrentamientos bélicos y exhortándolos a inmolarse con tal de matar civiles. Hamás ha entrenado a una nueva generación de terroristas, los niños, adolescentes y jóvenes de la Franja de Gaza, que son educados y adoctrinados en la cultura del odio y la muerte. Son reclutados y reciben entrenamiento para secuestrar y usar armamento militar. Hamás ha desviado 1.25 billones de dólares, invirtiéndolos en su lucha contra Israel. Con estos recursos construyó 1.370 túneles que entran hasta el territorio de Israel y donde se almacena toda clase de armamento. En ese mismo período apenas construyó2 hospitales, 20 escuelas, 3 edificios y 3 centros comerciales. Hamas ha secuestrado el desarrollo del pueblo palestino en Gaza.
Hamas se opone a cualquier tratado de Paz con Israel. Así lo indica en sus Estatutos, en el artículo 13: “(…) No hay solución para la cuestión palestina sino a través de la Jihad. Todas las iniciativas, propuestas y conferencias internacionales son una pérdida de tiempo (…)”.
Hamás utiliza hospitales y mezquitas en Gaza para fines terroristas.Videos difundidos por medios de comunicación muestran a milicianos de Hamás asentados en las terrazas de escuelas construidas por la ONU preparando los misiles que serían disparados contra la población israelí.
La aparente desproporción de la respuesta militar de Israel no puede llevarnos a desconocer la amenaza que representa para sus ciudadanos el arsenal bélico que oculta en Gaza el movimiento Hamás, en subterráneos construidos debajo de escuelas, hospitales y residencias de civiles. Tampoco podemos ignorar los sofisticados túneles construidos para incursionar militarmente en Israel, así como la utilización de niños, jóvenes y personas civiles como escudos humanos para tildar de inhumana la respuesta militar. Esos elementos de juicio no pueden ser tergiversados por quienes ignorando el alcance de la Convención de 1948 y del Estatuto de Roma se apresuran a tildar de Genocida al Estado de Israel.
Si la intención de Israel al responder a los ataques de Palestina fuera la de exterminar a esos grupos humanos, no daría aviso previo al lanzamiento de los misiles, mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto y volantes, para que las potenciales víctimas ubicadas en los sitios determinados como blanco militar evacúen esos inmuebles; y además, el ataque sería indiscriminado y constante, no en respuesta a agresiones previas contra la población civil israelí. Si los miembros de la población civil palestina no abandonan sus hogares a pesar de la advertencia, es porque el grupo terrorista Hamás los tiene literalmente secuestrados, y sus líderes los obligan a permanecer dentro de sus casas.
Los actos perpetrados intencionalmente contra el pueblo palestino por el grupo terrorista Hamás deben ser objeto de reproche por la comunidad internacional,pues las ayudas económicas se están desviando con fines terroristas; y al obligar a la población civil a permanecer en sus viviendas ignorando las advertencias del ataque, están generando conscientemente la “Matanza de miembros del grupo”; y al vincular a los civiles y a los menores en el conflicto, como milicianos y como escudos humanos, están generando “Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo”.
Israel es la única democracia en el Medio Oriente. Como tal debe ser protegida por los demás países democráticos, porque así se estaría preservandola democracia mundial.Los líderes políticos, en lugar de cuestionar el legítimo derecho de Israel a defenderse, deberían promover la paz en esta parte del mundo. Y un cese definitivo del conflicto solo se obtendrá cuando las potencias del mundo se unan para desarmar al grupo terrorista Hamás.

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