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Los Justos entre las naciones y el Holocausto
27/01/2016
“Bienvenidos al Hogar Bnai Brith.
Nuestra Fraternidad que está cumpliendo ciento setenta y dos años de existencia en el mundo, se honra en ofrecer su Sede para este acto de recordación a las víctimas de la Shoa, en el año en que B’nai B’rith Venezuela alcanza su sexagésimo primer aniversario.
Recordar Kristallnacht tiene un particular significado: el respeto y compromiso con nuestros antepasados  y el propósito de educar, de mantener presente el recuerdo para evitar que nunca jamás semejante crimen se repita en la historia de la humanidad, donde la maldad, el fanatismo, la sinrazón,  ni la sistemática aniquilación física logro extinguir y menos aún rendir al pueblo judío que era el objetivo de la “solución final”, eufemismo con el cual el régimen nacional socialista alemán llamo a su programa de limpieza étnica, en el afán de crear una raza aria pura.
Las victimas viven en los corazones de cada sobreviviente, de sus descendientes y en el recuerdo de toda una nación.  Triunfo’  la vida  y  la continuidad del pueblo judío, que desde el Estado de Israel,  irradia y difunde al mundo  su creatividad, su inventiva, su tecnología de punta en los más variados ámbitos , su altísimo nivel de educación,  para mejorar la calidad de vida y para bien de toda la humanidad.
Nuevamente  el antisemitismo cobra fuerza de manera pública en países que vivieron la deportación, asedio y masacre de sus minorías judías, gitanas, de diversidad sexual y discapacitados. Sin embargo, el mundo ha presenciado desde hace algunos años  hechos terroristas sin precedentes que afectan indiscriminadamente a ciudadanos pacíficos y que se agregan a los ataques antisemitas.  
Por un lado, afloran con fuerza las falsas teorías medievales donde se estigmatiza al judío con estereotipos y escritos apócrifos. Por la otra, vemos con horror los ataques cometidos en nombre de una corriente del Islam y el sometimiento mediante violencia extrema de poblaciones enteras, solo por pertenecer a una nación distinta o a al cristianismo o a una rama el islamismo distinto al que preconizan los violentos. Me refiero al denominado Estado Islámico Las inenarrables escenas difundidas por redes sociales constituye una peligrosa siembra de odio y discriminación que puede extenderse a otros campos de la vida y afectar a cualquier individuo o grupo social que no comulgue con la idea  que se pretende imponer.
La violencia desatada en Siria e Irak en contra de civiles que no pertenecen a la corriente religiosa extrema que propugna  el  llamado Estado Islámico en el cual comunidades enteras de cristianos, coptos, bahai y yazidies están siendo masacrados y esclavizados por fanáticos, debería motivar a las organizaciones internacionales a intervenir en el terreno para detener estas masacres. Sin embargo, la respuesta del mundo ha sido débil, temerosa y en muchos casos indiferente.
La crisis de refugiados que están llegando a Europa constituye un hecho sin precedentes. Huyen de la violencia y son víctimas de traficantes humanos. Entre los que tratan de salvarse se infiltran terroristas.
Es algo que los gobiernos  europeos y el mundo occidental no sabe cómo afrontar. Mientras tanto, la solidaridad no alcanza para paliar la situación y gobiernos que no se ven afectados se mantienen silenciosos o indiferentes ante la tragedia de proporciones incalculables.  
Cuantos millones de  seres humanos se hubiesen salvado entre 1939 y 1945 si la actitud de los líderes mundiales no hubiese sido de incredulidad e indiferencia?  No se podrá cuantificar. 
La Shoa no debe ser olvidada jamás. Todavía hoy en día se descubren historias de la vida real de esa época, donde gracias a la actitud moralmente correcta y humana de individuos que arriesgaron su vida por salvar a otros, hicieron la diferencia entre el mal y el bien, entre la crueldad y la solidaridad..
La peor actitud es la indiferencia.
Para finalizar cito una frase del escritor Elie Wiesel, Premio Nobel de la Paz 1986,  sobreviviente del Holocausto:
“Lo contrario del amor no es odio, es la indiferencia. Lo contrario de la belleza no es la fealdad, es la indiferencia. Lo contrario de la fe no es herejía, es la indiferencia. Y lo contrario de la vida no es la muerte, sino la indiferencia entre la vida y la muerte”.

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