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Actividad terrorista de Al-Qaeda
29/11/2016
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Terroristas de la Yihad Islámica
29/11/2016

Hizbullah o Hezbolah, aunque la forma correcta, en español, es Hizbulá (Partido de Dios) es un grupo islamista libanés con un brazo civil y un brazo armado, que fue fundado en 1982 para combatir la ocupación israelí del sur del Líbano, cuando tropas de Tzahal se vieron obligadas a atacar a las facciones terroristas de la OLP, ya que preparaban atentados contra Israel. El máximo líder de Hezbolá es Hassan Nasrallah.

A causa de sus ataques contra civiles en Israel y fuera de Israel y de su apoyo ideológico a otras organizaciones consideradas terroristas, como Hamas o Yihad Islámica, es considerado por Estados Unidos y por otros países occidentales una organización terrorista.

La posición de la Unión Europea es incierta: mientras el Consejo Europeo no ha inscrito a Hezbolá como tal en su lista de organizaciones terroristas (aunque sí incluye a uno de sus responsables, Imad Mugniyah). El Parlamento Europeo aprobó el 10 de marzo de 2005 por mayoría aplastante (473 a favor, 8 en contra, 33 abstenciones) una resolución no vinculante que etiqueta a Hezbolá como organización terrorista.

A pesar de todo esto, Hezbollah es considerado en gran parte del mundo árabe y musulmán como un legítimo movimiento de resistencia. En el Líbano es un partido político reconocido que incluso ha llegado a formar parte del gobierno.

Esta organización es, junto con Amal (prosiria y aliada de Hezbolá), la principal expresión política y militar de la comunidad chií libanesa, actualmente el grupo religioso más numeroso del país.

Fundado con apoyo de Irán y financiado por dicha república, Hezbolá sigue la ideología islamista chií que preconizó el ayatollah Jomeini, líder de la Revolución Islámica iraní. El objetivo de Hezbolá es la implantación de un Estado islámico en el Líbano, si bien admiten que éste podría implantarse únicamente con el consenso de la población libanesa. Se le atribuyen terribles atentados, como los del restaurante El Descanso de Madrid (18 muertos y 84 heridos), la Embajada israelí en Argentina (que la redujo a escombros y provocó 29 muertos) y el centro judío AMIA (85 muertos, el mayor atentado terrorista de la historia argentina), también en Buenos Aires.

Sólo ocho días después del atentado de AMIA, dos palestinos hicieron explotar un coche-bomba en la embajada israelí en Londres. Gran Bretaña, Israel y Argentina atribuyeron el atentado terrorista a Hezbolá.

Según informes occidentales, mantiene células activas en más de veinte países (varios europeos) y, particularmente, en la frontera que comparten Argentina, Brasil y Paraguay (la llamada Triple Frontera).

Hezbolá cuenta con un apoyo explícito por parte de Siria y consecuentemente se manifestó contra la evacuación de las tropas sirias tras la llamada Revolución del cedro. Con respecto a Israel, la organización no reconoce su legitimidad y su retórica apunta a la destrucción de dicho Estado.

Dispone de un poderoso e influyente canal de televisión por satélite llamado Al-Manar que emite desde Líbano en árabe, inglés, francés y hebreo. En Francia ha sido declarado ilegal por incitar al odio racial antisemita y defender el terrorismo. La UE respaldó esa decisión impidiendo la repetición de la señal de Al Manar por parte de los satélites europeos, en aplicación de la norma europea contra la “incitación al odio racial y/o religioso”.

Hezbolá es un verdadero ejército en el Líbano, pues dispone de armamento pesado, incluidos algunos blindados, misiles tierra-tierra iraníes de largo alcance Al-Fajr 3 (240 mm) y Al-Fajr 5 (333 mm), misiles anti-tanque Tow (guiados por radio), misiles sirios de 220 mm de alcance medio y unas 13.000 piezas de artillería ligera, además de aviones no tripulados Mahajer-4 de fabricación iraní (uno de ellos, empleado para hundir una corbeta israelí en los enfrentamientos con el Tsahal de julio de 2006).

Tras la retirada de Líbano de las tropas sirias en 2005, Hezbollah ha ejercido un papel sustitutorio del control militar sirio, especialmente en la frontera con Israel.

Hezbolá es la única milicia libanesa que no se desarmó tras los Acuerdos de Taif (1989), que pusieron fin a quince años de guerra civil en el Líbano. En mayo de 2000, Israel se retiró unilateralmente del sur del Líbano tras 18 años de ocupación, retirada completa que fue certificada in situ por la ONU. Hezbolá reivindicó entonces las Granjas de Shebaa, una pequeña área fronteriza de 20 km² que Israel conquistó a Siria en 1967 y que pasó a ser la razón esgrimida por Hezbolá para no desarmarse.

La retirada israelí, que fue una promesa electoral de Barak, se interpretó en medios islamistas como una victoria de Hezbollah e hizo que aumentase su popularidad entre los musulmanes libaneses. Inmediatamente después Hezbollah penetró en la zona desalojada por el Tsahal, provocó la caída del cristiano y proisraelí Ejército del Sur del Líbano (SLA) y mantuvo desde la frontera su hostigamiento militar hacia Israel pese a que, en septiembre de 2004, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó la Resolución 1559, auspiciada por Francia, que instaba al desmantelamiento de todas las milicias armadas que operaban en el Líbano, resolución que ha incumplido repetidamente el Gobierno libanés en el caso de Hezbollah.

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