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Ingeniero Paúl Lustgarten
29/11/2016
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Lihie Talmor, artista venezolana-israelí
29/11/2016

Es la actitud prejuiciosa de jefes de Estado, clérigos, diplomáticos, periodistas y formadores de opinión de juzgar al Estado de Israel y a sus fuerzas de defensa, con parámetros inquisitorios y descalificativos que no utilizan con otras naciones y ejércitos del mundo en similares circunstancias.

Es la fijación obsesiva de jefes de Estado, clérigos, diplomáticos, periodistas y formadores de opinión de centrarse en el conflicto árabe-israelí y en las acciones de Israel como si fuera el único, el más sangriento y el más violador de los derechos humanos, ignorando o minimizando el genocidio ruso en Chechenia que ha exterminado alrededor de 100.000 ciudadanos o el reciente genocidio en Darfur, en el que 750.000 sudaneses han fallecidos por el hambre y la masacre.

Es la motivación irracional de prestigiosos académicos, profesores universitarios y grupos de derechos humanos para demostrar los supuestos propósitos racistas, genocidas e imperialistas del ideario sionista de seguir construyendo el hogar judío en la tierra de sus ancestros.

Es una expresión encubierta de la judeofobia de todos los tiempos, de los nazifacistas tradicionales, del actual islamismo fundamentalista, de los pseudo progresistas de la izquierda anti sionista y del fenómeno del auto odio patológico de numerosos intelectuales judíos.

Es la necesidad justificatoria de los negadores de la Shoá, de los banalizadores del genocidio nazi de acusar al movimiento sionista de haber utilizado el evidente exterminio de millones de personas como un excelente pretexto para despojar de sus tierras a los supuestos auto refugiados palestinos y a las naciones árabes.

Es una expresión solapada del racismo globalizado. Así como el racismo blanco niega a los hombres de color sus derechos básicos. Así como el Islam fundamentalista niega a las demás creencias su razón de ser. Así como el nazismo negó el derecho a la vida a los judíos, gitanos, discapacitados y homosexuales, los zionofobos le niegan al pueblo de Israel el derecho inalienable a crecer y realizarse en su tierra ancestral. La zionofobia es racismo porque es una simple y burda expresión de anti humanismo.

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